Por eso, antes de adquirir cualquier producto, tenga en cuenta estas recomendaciones para que reconozca si lo que está a punto de comprar realmente será bueno para su salud.
Revise que tengan aprobación del Invima: muchos de los productos milagrosos se atribuyen propiedades que no han sido científicamente probadas o que no han pasado por el proceso de evaluación y aprobación de las agencias sanitarias. En el caso colombiano, dicha agencia es el Invima.
Desconfíe de los beneficios increíbles e instantáneos: usualmente, se exagera en la cualidad o el efecto de uno o varios de los componentes de estos productos, por ejemplo: pérdida rápida de peso, curación de enfermedades incurables o alivio inmediato de dolores.
Dude de aquellos muy llamativos y de fácil acceso: evite adquirir productos por medios informales como páginas web desconocidas, líneas telefónicas o chats que no tengan respaldo científico.
Verifique la etiqueta antes de comprar: todo producto debe incluir en su etiqueta el nombre de la empresa responsable, registro o notificación sanitaria. Si tiene sellos, estos no deben estar rotos o alterados.
Compruebe los datos: nombre, número de lote, fecha de vencimiento y registro sanitario, estos deben ser claros. Revise que la información del interior concuerde con la del exterior.
No reciba productos en mal estado: el material de la caja y de la etiqueta deben estar en buen estado, la impresión debe ser nítida y uniforme, los textos no deben tener errores de ortografía o gramática, el tamaño de las pastillas o cápsulas debe ser uniforme, y el empaque no debe tener señales de uso.
Si tiene dudas o encuentra un "producto milagroso"
Consulte a su médico o a un profesional farmacéutico antes de comprar o consumir el producto.
Verifique que la información del producto esté en la página dispuesta por el Invima (ver enlaces de interés)
Notifíquelo al Invima o al fabricante; en algunos casos, puede tratarse de una falsificación.