Bienvenidos a la refinación segura, moderna y limpia

Refinería de Cartagena

Bienvenidos a la refinación segura, moderna y limpia

Última actualización 3 dic. 2015

Los primeros esfuerzos por refinar petróleo comercialmente en el mundo datan de 1850 cuando en Estados Unidos sustituyó el aceite de ballena por el querosene para iluminar las calles. Cuatro décadas después aparecieron los automóviles y con ellos arrancó la era de la gasolina. Unos pocos años después, al despuntar el siglo XX, un grupo de visionarios hicieron el primer intento de refinación en Colombia y para ello escogieron la histórica Cartagena de Indias.

La historia de la refinación en Cartagena data de 1909, cuando inició operaciones la Cartagena Oil Refining Co., empresa que construyó una pequeña planta que destilaba 400 barriles de crudo importado para producir el queroseno destinado al alumbrado público. Esta aventura terminó en la década de los años 20, cuando el negocio de refinación se concentró en la naciente Refinería de Barrancabermeja.

El segundo gran momento de la refinación en la costa Caribe colombiana se materializó hace 58 años, el 7 de diciembre de 1957, cuando la Internacional Petroleum Company inauguró la Refinería de Cartagena, que fue adquirida por Ecopetrol en 1974. Con una capacidad inicial de 26.500 barriles por día, el objetivo era atender la demanda de combustibles del norte de Colombia y tener un acceso estratégico para entrar en un futuro a los mercados internacionales desde el terminal portuario de Mamonal.

La economía colombiana y la industria petrolera de aquel 1957 eran muy diferentes a las de hoy. El país producía cerca de 125.000 barriles de petróleo por día y, entre las dos refinerías, entregaban al mercado nacional  diariamente unos 15.000 barriles de gasolina y 7.600 barriles de diésel.

Hoy, la producción nacional de crudo supera el millón de barriles por día y el consumo de combustibles se ha multiplicado por diez, a más de 200.000 barriles diarios entre gasolina y diésel. La mayor demanda de combustibles en Colombia vino acompañada con otra tendencia mundial: la producción de combustibles limpios, de bajo azufre, que contribuyen a mejorar la calidad del aire que se respira en las ciudades.

La protección del medio ambiente y la eficiencia son las nuevas reglas de esta industria. Estamos en una nueva erade la refinación: la de la conversión profunda, la producción de combustibles limpios y plantas eficientes que  maximicen los márgenes. Esta situación cobra mayor relevancia en estos momentos de bajos precios de crudo, cuando el negocio de refinación es uno de los llamados a jalonar los resultados de empresas integradas como Ecopetrol.

Por todo esto, a finales de 2015 estamos viviendo el tercer hito de la historia de la refinación en la costa Caribe y en Colombia, con la entrada en operación de la nueva Refinería de Cartagena, la más moderna de América Latina, limpia en su operación y capaz de producir combustibles de la mejor calidad internacional.

Aquí presentamos esta megaestructura que impulsará el sector industrial y la economía nacional, en cuya construcción participaron 34.000 trabajadores que dejaron una obra llamada a ser un símbolo de la nueva era de la refinación y un orgullo de los colombianos.

Juan Carlos Echeverry
Presidente de Ecopetrol