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El ABC de esta herramienta geofísica
‘ECOGRAFÍA’ BAJO EL MAR
Este artículo cuenta cómo se realiza una de las tareas más complejas en el mundo petrolero actual: la sísmica marina.
Por Carlos Guerrero (PhD).
Gerente de Prospección de Ecopetrol
El método sísmico consiste
en hacer penetrar energía
al subsuelo. Esta energía
viaja dentro de la tierra a
cada una de las capas de
roca y parte de esa energía
es reflejada en cada contacto entre
rocas con diferentes características físicas
y es recibida en la superficie por
medio de dispositivos que captan esta
energía. Es el mismo efecto que se produce
en la generación de ecos y en general
es la misma técnica utilizada para
hacer ecografías en medicina.
Cuando se adquiere información sísmica
en tierra, los tipos de fuente de
energía más usados pueden ser dinamita,
la cual se introduce en pozos de aproximadamente
10 metros de profundidad,
o se usan camiones “Vibraseis”, los cuales
vibran a determinadas frecuencias.
En cuanto a los receptores se usan unos
dispositivos conocidos como geófonos,
los cuales registran y llevan las perturbaciones
generadas por estos ecos y son
grabadas en medios magnéticos.
Luego de que termina toda la adquisición,
la información es llevada a un
Centro de Procesamiento Sísmico. En
estos sitios y con la ayuda de computadores
de alta capacidad y aplicando
algoritmos matemáticos, los datos se
convierten en secciones sísmicas, las
cuales son posteriormente interpretadas
buscando oportunidades exploratorias
de interés, que eventualmente
pueden ser perforables.
En cuanto a la sísmica adquirida en el
mar (offshore o mar afuera), las fuentes
de energía cambian, ya que se usan pistolas
de aire. Estos dispositivos no son más
que unas cámaras en las que se almacena
aire a alta presión, el cual es liberado
mediante un pulso controlado desde
computadores. Esta burbuja produce una
onda de sonido que viaja por el agua y
luego penetra en el fondo marino.
En cuanto a la colocación de los receptores,
se puede clasificar la adquisición
sísmica marina en tres tipos fundamentales:
streamers, OBC y LOFS.
La primera técnica consiste en colocar
los receptores dentro de cables
que pueden tener una longitud cercana
a los 8.000 metros; estos streamers
van sumergidos en el agua aproximadamente
siete metros y se mantienen
a esa profundidad fija durante toda la
adquisición.
La segunda, conocida como OBC (por
sus siglas en inglés Ocean Bottom Cable),
deposita los cables en el fondo del mar,
y los cables pueden ser arrastrados por
un barco sobre el fondo marino.
Y por ultimo LOFS (por sus siglas en
ingles Life of Field Seismic), en la que los
receptores son sembrados en el fondo
marino y se dejan permanentemente,
como su nombre lo indica, por toda la
vida de la producción del campo.
Tanto la tecnología de streamers como
OBC son desarrolladas para adquisición
sísmica en busca de oportunidades exploratorias
o para interpretaciones que
permitan un mejor detalle de los reservorios,
mientras que LOFS es usada para
monitoreo de los campos en producción,
mejoramiento de producción así como
para rejuvenecimiento de campos.
Los parámetros con los que se debe
hacer la adquisición de los datos sísmicos,
así como el tipo de tecnología
a usar, es el resultado de un cuidadoso
análisis del tipo de problema a resolver
y los datos que permitan un mejor entendimiento
del subsuelo.
Por último, cabe anotar que aunque
la información sísmica es la herramienta
geofísica más sofisticada y por tanto la
más costosa, no es la última ni la mejor
solución sino que es necesario integrar
la mayor cantidad de tecnologías para
obtener la respuesta más robusta en el
entendimiento del subsuelo. |