
Durante el otoño
se producen
los
diferenciales más
bajos
de todo el
año, a pesar de
la caída en los
inventarios.
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El termómetro influye en el precio de la gasolina
PRECIO
POR ESTACIÓN
Cuando
la temperatura en el Hemisferio Norte tiende a subir,
el diferencial del precio de la gasolina respecto al petróleo
también sube. pero si éste se ha asomado a los 100
dólares
por barril, aquella ya ha superado esa mítica barrera.
Por Fernando Bastos
Gerente de Comercialización internacional de Ecopetrol
El precio de los combustibles
en Colombia está cada vez mas relacionado
con los precios internacionales,
especialmente
con los transados en el
Golfo de México, en la bolsa de Nueva
York (Nymex, New York Mercantile
Exchange) y en la bolsa de Londres (IP,
International Petroleum Exchange), que
son los tres grandes mercados que rigen
la actividad de exportación e importación
de petróleo crudo y de combustibles
en los países americanos.
El precio internacional es el reflejo de la
relación entre la oferta y la demanda, con
la salvedad de que no solo entran en juego
los barriles físicos que se intercambian y
consumen diariamente en el mundo, sino
los mucho más numerosos e influyentes “barriles de papel” que se transan en el
mercado financiero y que reflejan los movimientos
de dinero entre mercados muy
diferentes a los de petróleo.
Al analizar únicamente la gasolina,
se observa que el precio está íntimamente
relacionado con la temperatura y
con las condiciones atmosféricas que se
presenten en el Hemisferio Norte. Por
supuesto, tiene que ver también con el
estado de ánimo de los estadounidenses
y determina su potencialidad para
salir a recorrer las autopistas.
Cada estación (verano, invierno,
otoño y primavera), tiene unas características
específicas de oferta y demanda,
que son las que gobiernan en
gran parte la planificación operativa y
comercial del sistema de refinación de
los Estados Unidos.

Primavera
Es la época posterior al invierno, en
la cual las refinerías realizan mantenimientos
mas profundos en preparación
para la alta demanda de verano. En
Estados Unidos, el nivel de carga a las
refinerías desciende desde 15 millones
de barriles por día en el invierno hasta
14,5 mbd en el mes de marzo, el nivel
más bajo de todo el año.
En esta época la demanda de la gasolina
es creciente porque la temperatura
se va incrementando y entonces las familias
norteamericanas salen de sus casas
a pasear en sus amplios carros.
Durante el año 2006, la demanda de
gasolina se incrementó desde 8,6 mbd
en enero hasta 9,7 mbd en julio, y e
2007 desde 9,1 hasta 9,8 mbd en el mismo
periodo. Es la época de mayor descenso en los inventarios de gasolina. En
2006 los inventarios totales de gasolina
disminuyeron 12%, desde 225 millones
de barriles en febrero hasta 200
en abril; y en 2007 bajaron 15%, desde
227 millones de barriles hasta 193 entre
febrero y mayo.
En términos de días de inventario, entre
febrero y mayo del 2006 disminuyeron
de 25 a 22 días, y en 2007 de 25 a 21
días, el valor más bajo en muchos años.
Esta combinación de producción reducida,
demanda creciente y bajos inventarios
es lo que produce que el diferencial entre
la gasolina y el crudo se incremente.
En el 2006 el diferencial aumentó de
2 dólares por barril en febrero a 20 dólares
en mayo, y en 2007 de 4 dólares a
40 dólares en el mismo periodo, valores
nunca observados. En el 2006, debido a los daños ocasionados por los huracanes
de 2005 a las refinerias, y a la prohibición
del MTBE (Metil, terbutil, eter), el diferencial
se duplicó frente a 2005.
Durante la primavera, los contratos
a futuro de la gasolina tienen un valor
mayor a los del precio actual, debido a
la presión al alza que ejerce el incremento
de la demanda a medida que se acerca
el verano. Este fenómeno se conoce
con el nombre de contango.
Verano
Al empezar esta época, las refinerías estabilizan
su producción en niveles cercanos
al máximo de su capacidad, casi
9,3 millones de barriles/día de gasolina,
y las importaciones se incrementan
desde 0,9 hasta 1,1 mbd. Ante una demanda
pico de unos 9,7−9,8 mbd, se
produce un aumento de los inventarios
de 4%, lo cual genera una leve disminución
del diferencial entre la gasolina
y el crudo a partir de los máximos observados
al final de la primavera.
La alta demanda en el verano se produce
porque se multiplican los desplazamientos
de las personas buscando el
aprovechamiento de las altas temperaturas,
sinónimo de relajamiento, vacaciones
y placer.
En 2006 el inventario de gasolina pasó de 22 a 22,5 días entre abril y agosto, y
en 2007 de 20,8 en abril hasta 21,5 en
agosto. La consecuencia de este leve incremento
de inventarios se manifestó en
que el diferencial se mantuviera, entre junio
y agosto, en niveles relativamente muy
fuertes: entre 15 y 20 dólares por barril/
día, y en el 2007 entre 25 y 40 dólares.
En esta época, el precio de la gasolina
permanece en backwardation, es decir que
las transacciones a futuro tienen valores
más bajos que los del valor actual. Esta
situación se debe a que normalmente el
precio cae bastante en el otoño.
Otoño
Es la estación que se caracteriza por la
baja demanda de gasolina y el mantenimiento
de las refinerías con la consecuente
disminución en la producción, y
en la cual se presentan tradicionalmente
los huracanes en el Caribe y el Golfo
de México, que traen varias consecuencias.
La más importante es que las refinerías disminuyen su producción, ya sea
en forma preventiva, por daños de los
huracanes o porque no pueden arrancar
sus unidades rápidamente después
de una parada preventiva.
El efecto es una reducción en el nivel de
inventarios hasta el valor más bajo de todo
el año, que no produce incremento en el
diferencial del precio porque la demanda
de gasolina disminuye notoriamente ante
la caída de la temperatura, paralelo al ánimo
de los norteamericanos que ya han paseado
bastante durante el verano.
Durante el otoño se producen los diferenciales
más bajos de todo el año, a pesar
de la caída en los inventarios. La gasolina
puede llegar a estar tan cerca del crudo
WTI como 1 o 2 dólares por barril/día.
Sin embargo, si se producen daños
considerables como consecuencia del
paso de los huracanes, este diferencial
podría llegar a los niveles más altos de
todo el año, como ocurrió en el año
2005, en el cual alcanzó los 40 dólares
por barril en septiembre y en octubre.
Invierno
Durante el invierno las refinerías acumulan
inventarios de gasolina porque
su producción aumenta tras el mantenimiento
realizado en el otoño, y porque
la demanda de gasolina durante este período
es la más pequeña del año, dado
que el interés de los norteamericanos
por recorrer sus autopistas se disminuye
ante las bajas temperaturas.
En los últimos 5 años el inventario
de gasolina se ha incrementado desde
un promedio de 200 a 217 millones de
barriles, y desde 22 hasta 25 días equivalentes,
representando la subida más
notoria de todo el año.
En el invierno de 2006 los inventarios
de gasolina se incrementaron desde 200
hasta 225 millones de barriles entre diciembre
y febrero, valor equivalente a
crecer desde 21,5 días hasta 25 días.
Gasolina vs otros combustibles
Todas las consideraciones anteriores no
han tenido en cuenta la interrelación entre
la gasolina y otros productos refinados
como el diesel y el jet.
Estos últimos mantienen una estacionalidad
diferente a la de la gasolina
y se afectan mutuamente, dependiendo
de las presiones de demanda que se presenten
en un determinado momento.
Las refinerías modifican constantemente
sus dietas de crudo con el fin de
optimizar sus economías y sacar provecho
de los combustibles con mayor
valor en cada momento. Sin embargo,
en los Estados Unidos, el combustible
que marca la pauta es la gasolina, dado
que es el de mayor demanda, a diferencia
de Europa, cuyo principal combustible
es el diesel.
En conclusión, el termómetro es
un buen indicador de la fortaleza relativa
del precio de la gasolina con respecto
al precio de su materia prima,
el crudo. Cuando la temperatura en el
Hemisferio Norte tiende a subir, el diferencial
del precio de la gasolina también
sube. El efecto contrario también
se aplica.
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GASOLINA Y PETRÓLEO
Para detallar el movimiento de la gasolina y de su relación con la temperatura, es necesario
aislar del análisis al precio de su materia prima, el petróleo crudo, porque éste depende
de situaciones mucho más complejas de geopolítica y suministro de largo plazo. El
diferencial de precio entre la gasolina y el crudo es lo que se conoce como el “spread”.
Este diferencial merece mucha atención después de observar que el precio al por mayor
de la gasolina regular en los estados Unidos se incrementó hasta niveles superiores
de 100 dólares por barril/día durante la primavera y verano de 2006 y 2007, y durante
los devastadores huracanes del otoño de 2005.
Muchos analistas hablan de que el petróleo podría alcanzar en el futuro cercano el
mítico precio de 100 dólares, pero lo cierto es que la gasolina, que es un producto que
afecta directamente el bolsillo de las personas, ya ha superado este precio en estas
tres oportunidades, en las cuales el diferencial entre el precio del crudo WTI y la gasolina,
alcanzó niveles de entre 20 y 40 dólares por barril, valores nunca observados antes
del 2005. |
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