
En esta roca, expuesta en la
quebradaValencia, están
grabados los primeros
episodios
de levantamiento de la Sierra,
ocurridos hace más de
60
millones de años.
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La montaña costera más alta de colombia, en la mira de Ecopetrol
TRAS LOS SECRETOS
DE LA SIERRA
Una reciente travesía de geólogos y geofísicos
permitió tomar 1.149 muestras de roca para
analizar la prospectividad petrolífera de la cuenca
donde se levanta la Sierra Nevada de Santa Marta.
Textos y fotos Leyla Tovar Aguirre
Durante muchos años la
Sierra Nevada de Santa
Marta ha sido una incógnita
para los geólogos.
Además de ser el
territorio ancestral de
los indígenas ijkas, kogis, wiwa arzarios
y kankuamos y epicentro del Parque
Tayrona, las cuencas que rodean este
paisaje exótico son consideradas altamente
prospectivas para hidrocarburos
por parte de Ecopetrol.
Y no es para menos. Se trata de la
montaña costera más alta en el planeta,
pues además de los 5.775 metros de altura
que ostentan los picos gemelos Colón
y Bolívar −los más altos de Colombia− tiene otros 4.000 metros que se extienden
hacia la profundidad del mar Caribe,
dando un relieve total superior a los 9.000
metros, semejante a los Himalayas.
Esta mole de roca cristalina se encuentra
rodeada por las llanuras del Caribe
y sus cuencas sedimentarias asociadas.
Desde el espacio su forma representa
un triángulo casi perfecto, limitada
por las fallas de Oca y Santa Marta-
Bucaramanga que convergen en su vértice
occidental. Archivos históricos del
siglo XIX así como registros sismológicos
recientes atestiguan que esta montaña
se sigue moviendo.
¿Qué hace esta gran masa de relieve
aislada de las cordilleras andinas
colombianas?, ¿cuándo y cómo se levantó?, ¿cuál es la sucesión de eventos
geológicos que la conformaron? y ¿qué influencia ha ejercido sobre la formación
y sedimentación de las cuencas
Valle Inferior del Magdalena, Cesar-
Ranchería y la depresión de Tayrona
costa afuera?
Interrogantes como éstos llevaron a
Ecopetrol, Ingeominas e Invemar a conformar
un equipo de trabajo que les
permitiera develar conjuntamente todos
los secretos mediante un convenio
de cooperación tecnológica a finales
de 2005.
En busca de pruebas
Una travesía a lo largo y ancho de la
Sierra actualizando el conocimiento
geológico, con nuevas observaciones e
interpretaciones de campo, colectando
muestras de roca para buscar en su
composición el registro y el tiempo de
sus desplazamientos, fue realizada entre
agosto de 2006 y marzo de 2007
por un equipo de trabajo de más de 30
personas, que hoy en día intenta obtener
resultados analíticos que permitan
orientar las hipótesis existentes.
En total se tomaron 1.149 muestras de
roca para diferentes análisis, algunos de
estos en los laboratorios del Instituto
Colombiano del Petróleo (ICP).
Unas 500 de estas muestras representan
cilindros de roca orientados,
sobre los que se van a realizar análisis
paleomagnéticos que utilizan la
orientación del campo magnético de
la Tierra guardado en la memoria de
la roca para visualizar antiguas posiciones
de la Sierra. Otras 50 de estas
muestras, tomadas a lo largo de perfiles
entre el nivel del mar y los 3.600 metros
de altura, sirvieron para obtener
minerales como circón, apatito, anfíboles
y micas, que pueden ser utilizados
como relojes geológicos y que permitirán
trazar la posible historia de exhumación
y levantamiento.

La generación de relieve en la Sierra Nevada habría comenzado hace 60 millones de años.
¿Pero cuándo comenzó la historia
de la Sierra? La expresión morfológica
de una montaña tiene una relación directa
con su historia más reciente. Sin
embargo, la historia de las montañas
guardada en la memoria de las rocas es
más extensa. En el caso de la Sierra hay
restos preservados de los niveles más
profundos de antiguas cadenas montañosas,
algunas incluso formadas hace
1.000 millones de años (ma) y otras
de 270 ma, que serían los elementos
relacionados con el proceso de aglutinación
de los continentes en una sola
masa continental denominada Rodinia
y luego Pangea.
Su historia geológica reciente estaría
relacionada con la ruptura del supercontinente
Pangea y la formación
del mar Caribe. Aparentemente un primer
episodio de deformación y posible
generación de relieve habría ocurrido
hace 60 millones de años, y estaría vinculado
con la aproximación y choque
de islas oceánicas con características
semejantes a las observadas actualmente
en los archipiélagos del sureste
asiático, y cuyos vestigios fueron encontrados
en la región noroccidental
en los alrededores de Santa Marta y en
la península de la Guajira.
Pero su historia evolutiva no cesa,
pues en la región de Santa Marta están
hoy en la superficie rocas que se formaron hace 50 ma a más de 6 km de profundidad.
Estas observaciones, sumadas
al análisis reciente de la composición de
las arenas del Mioceno (de 5 a 23 ma)
reconocidas en muestras de algunos pozos
cercanos, sugieren que la Sierra se
estaba levantando en el Mioceno y para
esa época ya conformaba un relieve.

Más allá del exuberante paisaje donde las azules aguas del océano
se estrellan contra las moles de roca en el litoral,
hay una historia de
millones de años atrapada en su interior.
El análisis de los cristales de apatito
y circón hallados en las rocas permite
establecer la temporalidad de los
otros momentos de levantamiento de
la Sierra que podrían tener conexión
con la historia Andina o con la dinámica
del Caribe.
Hoy día cualquier turista que se
pasee en lancha bordeando la costa
de la Sierra podrá observar un paisaje
exuberante donde las azules aguas
del océano van a estrellarse contra
las moles de roca que se dibujan en
el litoral, y podrá imaginarse la historia
de millones de años atrapada en
su interior.

Estas muestras de roca guardan en sus entrañas la milenaria historia
de la Sierra Nevada.
Se trata de una historia de vulcanismo,
de corteza que brotó de lo profundo
del océano y se convirtió en un nuevo
territorio, que se fundió con más roca
y que emergió en distintos momentos
para llegar a construir el techo de la
geografía colombiana.
Un lugar que aún se sigue levantando,
como es sugerido por las observaciones
realizadas por el grupo de geólogos
del Invemar en la línea de costa, donde
se visualizan plataformas de abrasión en
la costa actualmente emergidas.
También se muestra la presencia de
vestigios de antiguos arrecifes de coral
en superficie, que debieron formarse
hace muchos años bajo el mar y que
hoy están expuestos como resultado del
levantamiento del pie de la Sierra sobre
el cual se desarrollaron.
La Sierra y el petróleo
La forma como se ha movido la Sierra
en las direcciones vertical y horizontal
pudo contribuir tanto a la conformación
de las cuencas petrolíferas adyacentes
(Valle Inferior del Magdalena, Cesar-
Ranchería, Baja Guajira y Tayrona Costa
afuera) como a la depositación de los sedimentos
que las componen.
La Sierra es un alto topográfico que
limita las cuencas petrolíferas del norte
de Colombia y así como hoy en día es el
generador de las arenas que forman las
playas turísticas de Santa Marta, en el
pasado también debió ser la fuente más
importante de sedimentos para estas
cuencas, de allí que su existencia como
relieve ha controlado la distribución de
los sistemas depositacionales.
Los primeros análisis de las rocas encontradas
con datos de unos pozos perforados
en los años 70 en las cuencas
Valle Inferior y Baja Guajira mostraron
la presencia de rocas de la misma edad
y composición en su basamento. Estos
análisis permiten inferir que la Sierra ha
influido en la formación de esta cuenca,
generando gran cantidad de sedimentos
donde hoy día se busca el oro negro.
Un elemento adicional que hace de
la Sierra un enigma para los geólogos y
geofísicos, es la impresionante anomalía gravimétrica positiva reconocida en el área desde los años 70. Estos datos son
anormales para una elevación de este
tamaño, donde típicamente se esperan
anomalías negativas, lo que ha llevado
a los expertos a creer que bajo esta gran
mole existe una masa de alta densidad
que está tratando de emerger.
El trabajo de investigación continúa
a la par con el de exploración. A medida
que se reciben resultados de los distintos
laboratorios en el mundo, que analizan
muestras de la Sierra Nevada de Santa
Marta, Ecopetrol y sus socios Petrobras
y ExxonMobil mantienen interés en la
esquina noroccidental de la Sierra, en el
bloque costa afuera Tayrona.
Una caminata histórica
Caminar sobre la Sierra es como dar un
paseo a lo largo de millones de años, es ir
y volver en las distintas épocas evolutivas
que dieron origen a este paisaje exótico.
En un solo día es posible caminar sobre
una roca de 300 millones de años
que en algún momento de la historia
fue lava que se volvió corteza; sobre territorio
que alguna vez estuvo sumergido
en un mar primitivo sin oxígeno;
sobre otra roca de 60 millones de años
que pudo ser deambulada por dinosaurios
que habitaban la Tierra; o sobre
roca emergida en un pasado más reciente,
unos dos millones de años, cuando
surgió Panamá.
Navegar sobre su costa es entender
que la mitad de esta gran mole se encuentra
frente a nuestros ojos, y que la
otra mitad está bajo nuestros pies, para
dimensionar su grandeza.
Encontrar en superficie un arrecife
de coral es comprender que aún esta
gran masa de tierra se mueve y que el
proceso evolutivo sigue; un proceso que
dio vida a una gran altura que controla
la temperatura y los vientos de esta
zona; que fue cuna de comunidades indígenas
ancestrales, que guarda una
enorme riqueza en biodiversidad; y es
comprender cuáles procesos relacionados
con la dinámica de la Sierra pudieron
contribuir a la generación de los
yacimientos de petróleo y gas del caribe
colombiano que aún se buscan.
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EL PUNTO DE PARTIDA
Los estudios hechos para comprender la configuración geológica de la Sierra se iniciaron en los años 50 con
el alemán august Gannser, continuaron con la cartografía hecha por el Servicio Geológico de colombia liderado
por charles Tschanz a finales de los 60 y prosiguieron con algunos trabajos realizados sobre las rocas
más antiguas que incluyen varias tesis de maestría y doctorado en Brasil y estados Unidos alrededor
del año 2000.
En la Sierra se han encontrado rocas cristalinas con edades tan antiguas como precámbrico, es decir de
más de 1.000 millones de años (ma), hasta el paleógeno (50 ma) y rocas sedimentarias fundamentalmente
de los períodos Jurásico y cretácico (más de 65 ma), con presencia de fósiles marinos llamados “amonitas”. Rocas con fósiles, composición y edad semejantes se han encontrado en diferentes segmentos de las
cordilleras central y oriental, lo que podría demostrar que hubo un vínculo con la Sierra en el pasado.
Una de las hipótesis sobre la historia de formación de la Sierra fue propuesta por James Kellogg, de la
Universidad de carolina del Sur, quien a partir de sus análisis en la Sierra del perijá y de la síntesis de información
regional existente, sugirió que la Sierra se desplazó lateralmente de 80 a 110 km hacia el noroccidente
desde el oligoceno (hace unos 30 ma) a lo largo de las fallas geológicas Santa Marta-Bucaramanga y la
de oca, y que la fase fundamental de su levantamiento sería pliocena (los últimos 5 ma).
Pero esta historia de desplazamientos en sentido vertical y horizontal pudo haber comenzado antes, como
lo sugiere roberto Hernández a partir de análisis regionales, y camilo Montes, basado en el análisis tectónico
en la cuenca ranchería. estos dos planteamientos sostienen que hace unos 60 ma el bloque de Santa
Marta comenzó a girar desde una posición próxima a la cordillera central hasta su ubicación actual, generando
espacio para nuevas cuencas petrolíferas adyacentes a la Sierra.
“El hecho de que no hay continuidad espacial es un indicador de que se puede estar desplazando y modificó su posición en algún momento del tiempo”, expone agustín cardona, ph.D. del instituto Smithsoniano,
quien colabora activamente con el instituto colombiano del petróleo en este proyecto.
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Esta es una de las plataformas de abrasión actualmente en superficie,
localizada en playa Brava, Santa Marta.
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