Editorial

Aire más limpio

El compromiso con el medio ambiente debe demostrarse con hechos, inversiones y estadísticas comparativas.
Cuando los colombianos estén celebrando el final del año 2012 y haciendo las promesas para un mejor 2013, en el territorio colombiano estará sucediendo un hecho que tendrá repercusiones en el medio ambiente y en la calidad del aire que todos respiramos. Ese día, el 1° de enero, Ecopetrol distribuirá diesel limpio a todo el territorio colombiano; es decir, diesel de menos de 50 partes por millón de azufre, acorde con estrictos estándares ambientales que miden la calidad de los combustibles en países de vanguardia en legislación medioambiental, incluida la mayoría de naciones desarrolladas.

Con la introducción general de este tipo de diesel, Colombia ingresa a la era de los combustibles limpios, amigables con el medio ambiente, aptos para los vehículos con tecnologías de punta y con demostrados resultados en la reducción de gases contaminantes y del denominado material particulado; lo cual se convierte en un aporte directo a la calidad del aire que respiramos los colombianos.

La llegada masiva del diesel limpio es un paso más en una historia de dos décadas, que empezó a principios de los años 90, cuando el diesel contenía cerca de 5.000 partes por millón. Luego vinieron mejoras e inversiones en las refinerías para reducir a 3.000 ppm, a 2.000 ppm, hasta las 1.200 ppm que en su momento fueron denominados como diesel ecológico para Bogotá o las 500 ppm que vinieron posteriormente. Hoy, con 50 ppm, la reducción de la cantidad de azufre ha sido de más del 95%.

En esta historia las inversiones han sido cuantiosas, incluido el plan de $7.000 millones destinados a la modernización de las dos principales refinerías de Colombia, Cartagena y Barrancabermeja, que se suman a los más de $1.000 millones invertidos en una planta de hidrotratamiento de última generación que opera desde 2010 en el principal centro refinador del país. Con el ingreso de estos proyectos ya no será necesario continuar con las periódicas importaciones de diesel de bajo contenido de azufre para realizar mezclas y cumplir la normatividad actual.

Con la distribución del diesel con menor cantidad de azufre, Colombia se ubica, junto a Chile, en la cúspide de países con mejor calidad de combustibles en Latinoamérica. Y lo hace en todo el territorio nacional, pues desde 2010 ya se había dado la cuota inicial de este hito en Bogotá, Medellín y los sistemas de transporte masivo.

La importancia de este hecho también radica en que, como lo dicen los técnicos, Colombia ha vivido en la última década un proceso de "diselización"; es decir, que buena parte del parque automotor ha venido en un proceso de conversión de gasolina a diesel, además del uso que tiene este último en otras actividades industriales y en la generación de electricidad. Hoy el país consume unos 110 mil barriles por día de diesel y se prevé que continúe aumentando de la mano del crecimiento del sector automotor, especialmente el de transporte masivo y de pasajeros. No hay que olvidar que los buses, busetas, flotas y camiones que recorren nuestro territorio se movilizan con diesel.

Sin embargo, no podemos olvidar que la calidad del aire no depende solo de la calidad de los combustibles, sino que existen otras variables en las que también hay que avanzar por parte de las autoridades, el sector privado y las entidades de vigilancia y control, entre las que se destacan las condiciones y mantenimiento de los vehículos, las emisiones de los llamados puntos fijos (industrias), los programas de chatarrización y, en general, las estrategias de movilidad de las principales ciudades.

Para Ecopetrol es un orgullo cerrar el 2012 y darle la bienvenida al nuevo año con este hecho que contribuye a mejorar la calidad del aire de Colombia. Es un aporte concreto que demuestra el compromiso de la empresa con el medio ambiente y con la calidad de vida para las próximas generaciones.

Feliz y próspero 2013.