
Con el proyecto de innovación
tecnológica
en la Unidad de Parafinas
se inicia
una estrategia
comercial para conquistar
el 35% del mercado
que
se atiende con producto
importado. |
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Renovación tecnológica
para mejorar rendimientos en ceras y aceites
La hora de la parafina
Terminó el proyecto de modernización de
la unidad de parafinas, donde están algunas de
las plantas petroquímicas más importantes
de la refinería de Barrancabermeja.
Por Érika Contreras Gutiérrez
Si hay algo parecido a un armatodo, ese juego
de fichas plásticas de colores
que sirven para crear mundos imaginarios, es la zona
de filtros que se construyó en la planta de parafinas
de la refinería de Barrancabermeja.
Los tubos de
color blanco inmaculado se enredan entre sí para
dar forma a la unidad que tendrá la tarea de filtrar
aceites
y separarlos de las ceras parafínicas.
Semanas
atrás, el espacio era ocupado
por ocho filtros viejos, cansados y llenos de hollín,
arropados por una estructura de eternit que durante cincuenta
años guarneció a operadores y a equipos
de la lluvia. Ahora son estructuras
demolidas.
La parada programada de la planta y la implementación
de un proyecto de innovación
tecnológica, fueron el pitazo final para los ocho
jugadores. En su reemplazo, entraron seis tubos blancos
que traeránparafinamayor optimización a
la planta y aumentarán
la producción en un 30%.
En parafinas se producen
tres tipos de ceras, además de bases lubricantes
y nafténicas. Con las primeras se hacen lubricantes
para automotores y las segundas
sirven para producir los lubricantes
que se utilizan en los procesos de refrigeración.
Con
la innovación, se elevará la producción
de la planta. Solo en parafinas para velas y veladoras,
se pasará de producir
2.300 toneladas por mes a 4.800 toneladas por mes y sin
contar con la ampliación de bases lubricantes.
En
materia comercial, el impacto será igualmente
positivo. Según Felipe Trujillo, gerente de Comercialización
Nacional de Ecopetrol, las acciones están encaminadas
a alcanzar estándares
de calidad internacional. Con la actualización
de la planta de parafinas se tendrá una participación
más fuerte
en el mercado nacional, que actualmente es abastecido
en un 65% con producto de Ecopetrol.
El panorama comercial
que se vislumbra
es interesante. La refinería de Barrancabermeja
empezará a producir 1.500 toneladas de parafinas
blandas al mes y aumentará en 109% la producción
de parafina media y en 61% la de parafina
liviana; y con ello no solo se consolidará como un fuerte competidor de parafinas duras en el mercado
nacional y andino, sino que comenzará a conquistar
un mercado hasta ahora inexistente
para Ecopetrol (parafinas blandas), puesto que este producto
todavía no se fabrica en Colombia.
Las parafinas
blandas son utilizadas en la fabricación de plastilinas,
crayolas,
cosméticos (labiales, sombras, ceras
de depilación, mascarillas, rubores, entre otros),
vaselinas, material litográfico
y para recubrir alimentos.
Las parafinas duras son utilizadas
para la fabricación de velas principalmente.
Proyecto
integral
La ampliación y modernización de
parafinas
no es un caso aislado. Dentro de las acciones de mejoramiento
del complejo,
se incluyó adelantar un plan para fortalecer las
plantas petroquímicas. Por tal razón, en
2004 se implementó el proyecto de mejoramiento
de aromáticos
y en 2008 quedará en funcionamiento
la modernización a Polietileno.
“Con este
proyecto, tres plantas del departamento de Petroquímica
quedarán en capacidad de mejorar su participación
y cobertura en el mercado, teniendo un buen margen de
rentabilidad, pues con corrientes no tan valiosas logramos
obtener
productos comercialmente muy valiosos”, señaló Jesús
Torregroza, jefe del Departamento de Petroquímica
de la Refinería de Barrancabermeja.
Durante la
reparación que comenzó el pasado 17 de
junio y concluyó a finales de agosto, las siete
plantas que hacen parte de la unidad de parafinas durmieron
en calma mientras cientos de hombres trabajaron a ritmo
acelerado en lo que se conoce como los días mecánicos
de la parada.
En el tercer piso de lo que ahora es la
nueva zona de filtros, el silencio de las plantas fue
reemplazado por el ensordecedor
ruido de las herramientas. Era el 28 de junio de 2006
y un grupo compuesto por siete hombres vestidos de verde
revestían con una lona blanca un gran tubo de
metal. La labor que a simple vista parecía sencilla,
tenía cierto
grado de complejidad por cuanto hacía
parte del ensamble de un filtro, lugar donde ocurre el
proceso de separación de aceites y parafinas.
Tres
años antes, en Italia, el filtro estaba
apenas tomando vida. Ahora, con varios meses de residencia
en el puerto petrolero, se dispone a atrapar la parafina
y condensarla,
como parte de su trabajo en este eslabón
de la cadena del proceso.
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LA CONQUISTA DEL MERCADO
A diferencia del mercado de combustibles,
Ecopetrol es un agente
más de la cadena comercial de los productos petroquímicos.
Y como no es monopolio, debe competir con otras empresas
en oportunidad, calidad, precio y servicio.
Actualmente
la empresa suple el 65% de la demanda del país
en parafina media y liviana. Por eso, la implementación
del proyecto de innovación tecnológica,
en la unidad de parafinas de la refinería de Barrancabermeja,
será la clave para comenzar a conquistar el 35%
que aún cubre la competencia con producto importado.
Felipe
Trujillo López, gerente de Comercialización
Nacional, dice que “para nuestros clientes colombianos
es más rentable comprarle
a Ecopetrol, teniendo en cuenta que los niveles de producto
que se importan son muy altos y el costo de capital de
estos inventarios
afecta la competitividad de sus negocios. Comprándonos
a nosotros, tienen muy cerca al fabricante, logran un
manejo optimo de de sus inventarios, acompañados
del mejor servicio al cliente pre y postventa”. |
“Una vez el equipo llega
al sitio, se conecta y se pone a rodar el sistema de
lubricación, luego se cubre con la lona y se protege
con un alambre, para luego
poner a punto el sistema de raspadores.
Terminada esta tarea, se cierra y pone en funcionamiento”,
explicó Alberto Gómez, supervisor mecánico
del consorcio Inelectra-Shadder, empresa contratista
que estuvo a cargo de este trabajo.
Estos nuevos seis
filtros son el eje central del proceso de actualización
tecnológica,
que permitirá mayores rendimientos
en ceras y aceites.
Se espera aumentar la carga y pasar
de 160 barriles/ hora a 195 barriles/hora, así mismo
se va a implementar el modo repulpa, que quiere decir
que durante el proceso se inyectará solvente
residual para permitir una mejor recuperación
de ceras y aceites.
“Con esto la producción
que actualmente
incluye cera liviana, cera media, petrolato y aceites,
incluirá también ceras
blandas, que eran los antiguos aceites
residuales, pero van a tener mejores especificaciones
en cuanto a contenido de aceite”, sostuvo Edna
Guerra, coordinadora
de la planta de Parafinas.

En este lugar, donde se recubre con
una lona banca un gran tubo de metal, ocurre el proceso de
separación de
aceites y parafinas.
La parte ambiental también
tendrá un mejoramiento importante ya que los filtros
anteriores, que tenían mucho tiempo de servicio,
presentaban fugas. Con los nuevos se van a minimizar
las pérdidas de solvente.
Los gases resultantes
del proceso en la planta de Parafinas son derivados del
tolueno. Por tal razón, es requisito indispensable
que los trabajadores porten respiradores
para evitar riesgos a la salud.
“Ahora que concluyó la parada empezaremos
a tener más áreas de la planta con menos riesgos
a la salud, pues Parafinas será más confiable desde
el punto de vista
ambiental”, puntualizó Torregroza.

En breve se producirán 1.500 toneladas mensuales de
parafinas blandas, materia prima para la
fabricación
de plastilinas, crayones y cosméticos, entre otros.
Programación, clave en una parada
Una parada programada
consta de varias
fases, la planeación, la apagada, los trabajos de mantenimiento
e innovación,
la arrancada y estabilización de las plantas. Todo el
proceso puede tardar hasta tres años aunque la parada
como tal no demore sino uno o dos meses.
Por ejemplo, para la
implementación de este proyecto, personal del área
de operaciones fue a Francia a comienzo de año a revisar
mejores prácticas y antes también se habían
desplazado ingenieros de la gerencia técnica. El entrenamiento
de la gente, la revisión de ingeniería y los
contratos y compras, son fundamentales para que cuando llegue
el momento de hacer los trabajos con la planta apagada, se
logre hacer un adecuado empalme.
Durante la parada, que tuvo 30 días de
mantenimiento mecánico, se realizaron
trabajos en los equipos estáticos, rotativos, eléctricos
e instrumentación y control. “Esto también
incluyó la recuperación
y mejoramiento del sistema de descarga de las válvulas
de seguridad con presencia de solvente, el mejoramiento
de instrumentación de sistemas críticos y la instalación
de una unidad nueva de secado de solvente”, precisó el
líder de la parada, José Vicente Pico.
Así mismo,
durante el proceso de mantenimiento se realizaron mejoras en
los procedimientos operacionales. Lo que se espera es tener en
la operación
normal haya mayor estabilidad. Por ejemplo, procedimientos que
eran netamente
manuales como el lavado de filtros ahora serán atendidos
desde el Sistema de Control Distribuido (DCS) mediante pantallas.
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