
Los proyectos sociales deben dejar
de ser simples apoyos económicos.
|
 |
Las petroleras miran
hacia la calidad de vida del entorno
Más que un buen vecino
La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es la base
del desempeño y desarrollo de las actividades
corporativas y se convierte en la clave para generar
beneficios sostenidos para las comunidades.
Por Jorge Albarracín y Jennifer Cárdenas
El compromiso social y ambiental
de las empresas de petróleo y gas es uno de
los conceptos que más ha ganado terreno en
los últimos
años, como una filosofía
que marca el funcionamiento de las compañías.
Hoy
en día la práctica del desarrollo sostenible,
tanto en responsabilidad social como en gestión
ambiental, es una herramienta
fundamental de mercadeo que puede
ser un factor diferencial entre empresas del mismo
nivel y que se dedican a la misma actividad, como
el caso de las petroleras.
Petrobras, por ejemplo,
es una compañía
líder en el tema de Responsabilidad Social
Empresarial (RSE), al punto que ha adoptado este
concepto como parte de su filosofía empresarial.
Recientemente,
Petrobras fue elegida por la agencia Management & Excellence
como la segunda empresa de energía más ética
y transparente del mundo, gracias al manejo que ha
dado en los últimos ocho años a temas
como gobierno corporativo, políticas de medio
ambiente, transparencia
y políticas de responsabilidad social.
Para
el licenciado Izeusse Braga, gerente
de Comunicación de Marketing Internacional
de Petrobras, la Responsabilidad Social es parte
de la esencia de la empresa, algo así como
su propio ADN.
La RSE tiene dos vertientes: la social
y la ambiental. Ser responsable social y ambientalmente
implica disminuir al máximo los riesgos ambientales
y contribuir
para mejorar las condiciones de vida de las zonas
de influencia.
El experto señala que para que
una empresa internalice en su totalidad la RSE se
necesitan dos cosas: enfocar los proyectos sociales
hacia la tecnología social (principalmente
en los países en desarrollo) y capacitar al
personal.
La Responsabilidad Social, dice, va más
allá de lo que tradicionalmente se creía:
unas empresas dedicadas a la búsqueda
y extracción de hidrocarburos que financian
programas sociales en las áreas donde tienen
operaciones. La RSE es una cultura, una palanca para
cumplir con su misión en cualquier parte del
mundo.
Reputación y nuevos
mercados
En ese sentido, las motivaciones
para que una empresa tome la RSE como uno de los objetivos básicos
son diversas.
Según Braga, ser responsable socialmente
contribuye a mejorar las condiciones
de vida del planeta y permite ampliar los mercados, pues es claro
que la industria del petróleo se encuentra presente en
la cotidianeidad de todas las personas.
“De alguna manera
todas las personas
utilizan un producto derivado del petróleo en sus prendas
de vestir, en los zapatos, en los artículos de oficina
y del hogar. No solo estamos hablando de gasolina, por tanto,
tenemos que saber
que todas las personas son clientes potenciales si se les conquista
el corazón
y la mente”, explica.
Adicionalmente, aplicar esta filosofía construye
una reputación positiva, lo que genera
una mayor fidelidad en los clientes y por ende un mayor volumen
en ventas. “Está comprobado que estar involucrado
con la responsabilidad social es rentable”.
Tanto la buena
reputación como el aumento en las ventas hacen que una
empresa tenga un alto desempeño financiero
y que la marca de la empresa
se valorice. Como consecuencia de esto, la acción de la
empresa en las bolsas
puede aumentar su valor.
Pero cómo hacer para convertir
este concepto en uno de los ejes que marquen el funcionamiento
de toda la empresa?
De la teoría a la práctica
Es
necesario, en opinión del gerente de Petrobras, cambiar
el enfoque de los proyectos sociales: pasar de ser simples aportes
o apoyos económicos a convertirse
en auténticas tecnologías sociales, en donde esos
recursos vayan más allá de ser parte de una iniciativa
filantrópica. “Es enseñar a pescar, no dar
el pescado, como dice el proverbio chino”, expresa. “La
tecnología social consiste en tomar ideas y convertirlas
en tecnologías; es darles un primer empujón, de
tal manera que puedan
continuar solos. En algunas ocasiones ni siquiera se necesita
dinero”, añade. Por esta razón es que Petrobras
involucra en estos programas a Organizaciones No Gubernamentales
(ONG), a universidades y a otros organismos
que, además de acompañar, contribuyen
con la sostenibilidad a largo plazo de los proyectos. Esta es
una de las condiciones indispensables para adelantar
proyectos relacionados con las comunidades
de las zonas de influencia.En 2005, Petrobras invirtió 235
millones
de dólares en más de 1.200 proyectos
sociales, culturales, ambientales y deportivos.
Además
de esto, es necesario formar líderes
socialmente responsables. Petrobras tiene una universidad corporativa
que va a incluir dentro de sus programas la formación
de líderes socialmente responsables. Y aunque la metodología
está todavía en el proceso de diseño, en
cinco meses este plantel educativo, exclusivo para los trabajadores
de la empresa brasileña en todo el mundo, va a ser una
realidad.
Tan importante es para Petrobras este tema, que está empeñada
en formar asociaciones
y en multiplicar esta iniciativa. Una de las maneras como impulsa
el desarrollo
de actividades de RSE por parte de otras compañías
es, por ejemplo, en sus relaciones
con los proveedores.
En los procesos contractuales, los proveedores
que desarrollen acciones de RSE obtienen puntos adicionales que
pueden hacer la diferencia a la hora de escoger un contratista.
| |
|
EL PACTO
El reconocimiento mundial a Petrobras
por su labor en materia de Responsabilidad Social Empresarial
la ha hecho acreedora a formar parte del equipo consultor
de la ONU para el Pacto Mundial. Su presidente
ha sido invitado por el secretario general de la ONU,
Kofi Annan, para componer el Consejo del Pacto Mundial
de la Organización de las Naciones Unidas.
El Pacto
Mundial de la ONU es una iniciativa internacional encaminada
a reunir empresas, organismos
de la ONU, sindicatos y representantes de la sociedad
civil, para apoyar diez principios universales en materia
de derechos humanos, derechos laborales, medio ambiente
y batalla contra la corrupción.
La finalidad del
Pacto es que todos los pueblos del mundo compartan los
beneficios de la globalización
y que se introduzcan en el mercado mundial los valores
y prácticas fundamentales para resolver
las necesidades socio-económicas y ambientales. |
|