
Desde 2007
Ecopetrol requiere
de US$2.500 millones
por año para
consolidar su
operación y
posicionar el
proceso de internacionalización.

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Ecopetrol busca fortalecer su posición empresarial
El ABC
de la capitalización
La empresa logrará mayor autonomía y podrá aumentar inversiones, financiar sus principales proyectos y guiarse por criterios de rentabilidad.
El Gobierno nacional autorizó el pasado 25 de julio iniciar el proceso para la vinculación
de terceros a la propiedad
accionaria de Ecopetrol S.A. hasta en 20%, preferiblemente
al sector solidario y mediante un proceso en el que pueda participar el mayor número de ciudadanos.
Simultáneamente con este proceso de fortalecimiento de capital, la empresa
ha iniciado una serie de ambiciosas iniciativas en procura de convertirse en una de las más importantes compañías petroleras de América Latina con un nivel
de producción de 500.000 barriles diarios equivalentes para el 2011.
La decisión cobra relevancia dentro del nuevo rol que tiene Ecopetrol, luego
del proceso de transformación que se inició en 2003 con la expedición del decreto 1760. Dicho decreto obligó a la empresa a comportarse como un jugador
más en la industria petrolera nacional,
con la obligación de competir con otras petroleras en la asignación de áreas para exploración y producción, sin contar con las ventajas del antiguo sistema
de asociación y la administración de las reservas.
Bajo el nuevo esquema, Ecopetrol adoptó medidas para mejorar su competitividad.
Entre los cambios hechos en los últimos tres años se destacan la modificación de la estructura organizacional;
la optimización de la planta de personal; cambios en el régimen laboral;
incremento en los presupuestos de inversión, especialmente para incrementar
la exploración, frenar la caída en la producción y mejorar la confiabilidad
de las refinerías; y la adopción de un esquema de administración basado
en resultados y en la satisfacción de los clientes.
Los cambios introducidos se tradujeron
en una mayor competitividad de Colombia en el escenario mundial y en mejores indicadores operativos de Ecopetrol.
Sin embargo, la empresa tiene algunas
restricciones que le dificultan competir
en igualdad de condiciones con otras petroleras, especialmente asociada
a las limitaciones para financiar sus planes de inversión para los próximos años o contar con la agilidad administrativa
suficiente para acometer los proyectos
requeridos para cumplir la visión que se ha trazado en su plan estratégico
hacia el 2011.
Objetivo: crecer
Con el objetivo de quitarse algunas de las amarras que le impiden comportarse
como una empresa competitiva, el Gobierno y Ecopetrol decidieron permitir
que terceros puedan participar del capital accionario de la empresa.
La opción implica que el Gobierno mantendrá el control de la empresa, toda vez que conservará un porcentaje igual o superior al 80%. La intención fundamental es conseguir recursos frescos
para llevar a cabo un plan agresivo de inversiones.
El esquema plantea la emisión de nuevas acciones que garanticen una capitalización
de la empresa. No se trata de vender un porcentaje de las acciones que hoy están en cabeza del Ministerio de Hacienda, en más del 99%, y de otras cinco entidades públicas. Por ello, no se trata de una venta, sino de una capitalización
vía emisión de acciones.
En primera instancia, esta medida permitirá robustecer los presupuestos de inversión de Ecopetrol. A pesar de que la empresa ha triplicado sus inversiones
operativas en los últimos tres años y está ejecutando un presupuesto
sin antecedentes de US$1.405 millones
en 2006, todavía es necesario incrementarlo más para fortalecer la empresa y enfrentar la coyuntura actual,
marcada por la probable pérdida de la autosuficiencia a principios de la próxima década.
Desde 2007, Ecopetrol requiere un presupuesto cercano a US$2.500 millones
por año, casi US$1.100 millones superior al de 2006, con la intención de consolidar la recuperación de la actividad
exploratoria, continuar con el de sarrollo de campos maduros y crudos pesados, iniciar la internacionalización y lograr que las refinerías se ubiquen entre
las primeras de Latinoamérica.
Las mayores inversiones se desprenden
de la estrategia de Ecopetrol para los próximos años, con las que se busca que la empresa logre una producción de su propiedad de 500 mil barriles equivalentes
por día en 2011.
La mayor inversión no se financiará solamente con la capitalización vía emisión de acciones, sino que la autonomía
permitiría tener acceso al mercado
de capitales y a endeudamiento como lo hacen las otras petroleras o cualquier empresa del sector real.
Estas ventajas obedecen a que al convertirse en una sociedad de economía
mixta, Ecopetrol puede salirse
de las cuentas nacionales y queda obligada a responderles a sus nuevos accionistas con criterios puramente empresariales.
Por esto la emisión de acciones debe complementarse con otras decisiones
como la adopción de prácticas de Gobierno Corporativo, que ya tiene
avanzadas la empresa gracias a la expedición de un Código de Buen Gobierno desde 2004. En este sentido,
el Gobierno también anunció una modificación en la forma de elegir la Junta Directiva de Ecopetrol, que ahora
responderá a criterios técnicos y a principios de meritocracia, y será a su vez la encargada de elegir al presidente
de la empresa.
La concentración en sus funciones empresariales obliga a que Ecopetrol no continúe asumiendo algunas cargas
como los subsidios a los combustibles.
En este sentido se destaca que el Ministerio de Hacienda incorporó en el proyecto de presupuesto para 2007 un renglón por $2,9 billones para cubrirlos.
Mayor autonomía
La emisión permite la autonomía administrativa,
presupuestal y financiera
para que la empresa pueda tomar sus decisiones basada en su plan estratégico
y en sus propias necesidades de inversión, sin tener las talanqueras que implica competir por los recursos
públicos destinados a actividades sociales prioritarias como educación y salud.
La falta de autonomía también hace que los presupuestos de Ecopetrol sean aprobados en otras instancias del Gobierno Nacional cada año, con el riesgo
de recortes y con muchas dificultades para realizar planeación a largo plazo, lo que se convierte en un tema crítico dentro
de una industria en la que la mayoría de los proyectos se planean para desarrollar
a más de diez años. El gobierno no siempre cuenta con el creciente presupuesto
que demanda la empresa o tiene
otras prioridades.
Para completar las limitaciones, Ecopetrol prácticamente no registra hoy endeudamiento, a pesar de su solidez
financiera y de la gran capacidad de apalancamiento que ostenta la primera empresa del país, con ingresos anuales superiores a $15 billones y un patrimonio
de casi $14 billones. Esta limitación, que no tiene justificación en la teoría económica, obedece a que la deuda de Ecopetrol afecta el endeudamiento general
de la nación y sus compromisos internacionales.
En materia de personal, la empresa
padece cada día las consecuencias de no poder retener a los profesionales más competitivos, muchos de los cuales encuentran oportunidades más atractivas
en otras empresas en Colombia y en el exterior.
Democratización
La decisión del Gobierno pretende que un significativo número de colombianos,
ya sea directamente o a través del denominado sector solidario, participe
de la propiedad accionaria de Ecopetrol.
Este objetivo se enmarca en principios
constitucionales y en la política para la construcción de un país de propietarios
del Gobierno Nacional. Por esto, el denominado sector solidario, compuesto por fondos de pensiones, cooperativas y cajas de compensación,
entre otros, y los trabajadores, pensionados y organizaciones que los agrupen, tendrán una opción para participar.
El proceso de democratización llevado
a cabo en ISA demuestra las bondades
de un esquema en el que el Gobierno conserva el control de la empresa,
pero se logra vincular a más de 70 mil accionistas, la mayoría de ellos ciudadanos particulares, y se permite que la empresa actúe con criterios empresariales,
sin limitaciones para realizar
expansiones, tanto en Colombia como en el exterior.
Aunque el Estado tiene hoy una menor
participación accionaria en ISA que hace seis años, el valor de dicha participación
se ha incrementado en casi cinco veces. La empresa pasó a ser la principal transportadora de energía en Latinoamérica y acaba de concretar una operación comercial en Brasil que le exige inversiones superiores a los US$500 millones.
Al igual que en ISA, se prevé que los dividendos
generados por Ecopetrol después de la capitalización se incrementarán. Así que, aunque el Estado tenga un menor
porcentaje de la propiedad, recibirá más recursos gracias a las inversiones y la mejor gestión de Ecopetrol. El resto de las transferencias que realiza la empresa
a la nación, constituida básicamente por regalías e impuestos, no se modificará por esta decisión y se continuarán cancelando de acuerdo con las leyes vigentes,
e incluso podrían incrementarse en la medida en que la empresa logre incrementar
su producción.
Los casos internacionales de empresas
como Petrobras confirman las ventajas del esquema propuesto para Ecopetrol. Hace una década, las dos empresas mostraban cifras similares en indicadores como la producción de hidrocarburos.
Hoy, luego de un proceso que la desligó de las funciones de Estado y la llevó a incursionar en la bolsa de Nueva York para aumentar la disponibilidad
de recursos para sus inversiones, Petrobras supera seis veces la producción
de Ecopetrol, se ha convertido en un jugador internacional, es una de las 15 petroleras más grandes del mundo
y tiene más de 300 mil accionistas; todo esto unido a que el Estado brasilero
mantiene su control gracias a las denominadas
acciones doradas.
Oportunidades
La transformación de Ecopetrol en una sociedad de economía mixta le abre una puerta para su crecimiento y consolidación.
Se convierte en la llave para que la empresa pueda echar a andar una gran cantidad de proyectos que, por cuenta
de las restricciones fiscales, estaban atrasados o se hallaban solo en la imaginación
de los trabajadores.
La posibilidad de duplicar su presupuesto
de inversión y de que las decisiones
respondan exclusivamente a criterios de rentabilidad permitirán que la empresa consolide su presencia en Colombia e incursione en mercados internacionales.
Ecopetrol podrá tener mayor músculo
financiero para participar en alianzas
empresariales con otras petroleras, sin que tenga que renunciar por dificultades
fiscales, por demoras en la aprobación
de vigencias futuras o por no poder acceder a financiamiento, entre otras razones.
Para los trabajadores de la empresa, la democratización presenta una doble oportunidad. Por un lado, permitirá que muchos de ellos participen directamente
del proceso de la emisión de acciones. Pero más allá de esta posibilidad,
los trabajadores tendrán la oportunidad
de trabajar en una empresa con mayores posibilidades de crecimiento y de hacer realidad proyectos ambiciosos en una sociedad que se administre con criterios empresariales en sus órganos de decisión, en el que se agilice la toma de decisiones y que se haga realidad la planeación a largo plazo.
La democratización vía emisión de acciones requiere un arduo trabajo en la organización antes de hacerse realidad.
Se tendrá que realizar la valoración de la empresa, definir el procedimiento y reglamento de la emisión y preparar a la empresa para un escenario de mayor
autonomía.
Cada uno de los negocios de Ecopetrol tendrá que prepararse para ejecutar los proyectos que requiera llevar a cabo en los próximos años para fortalecer la empresa
y su posición en el mercado nacional
e internacional. Y finalmente se hace necesario que se apliquen los principios de Gobierno Corporativo contenidos en el Código de Buen Gobierno y que la empresa
se concentre en la satisfacción de sus grupos de interés.
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CARLOS CABALLERO ARGÁEZ,
Ex ministro de Minas y Energía
“La capitalización privada es positiva para la empresa,
para el Gobierno y para los colombianos. La empresa obtendrá recursos frescos de capital con los cuales podrá emprender nuevos proyectos de inversión. Lo más probable es que incremente sus utilidades y que pague más impuestos y reparta dividendos
a sus dueños. Su acción, cotizada en bolsa
será el juez último del manejo de la empresa y de sus expectativas futuras”.
RODOLFO SEGOVIA,
Ex ministro de Minas y Energía
“A Ecopetrol hay que convertirla en una empresa como cualquier otra, sujeta a las leyes de la oferta y la demanda. Como apéndice dentro del Estado le es imposible llegar a la categoría de estrella”.
PRESIDENTE ÁLVARO URIBE
“Hay que precisar dos cosas: primero, no es vender sino capitalizar. Segundo, ese dinero no entra al gasto
público sino que va a las inversiones de Ecopetrol. Ese 80 por ciento en una Ecopetrol más promisoria le debe dar más utilidades a la Nación que lo que daría de mantener el 100 por ciento con las mismas tendencias de la empresa”.
JUAN CAMILO RESTREPO,
Ex ministro de Minas y Energía
“La transformación luce conveniente para Ecopetrol pues debe otorgarle una mayor flexibilidad financiera y presupuestal de la que hoy dispone. Su condición de empresa industrial y comercial del Estado somete a la petrolera a una serie de condicionamientos que le restan agilidad para competir nacional e internacionalmente
e el difícil campo de la exploración y de la refinación de combustibles”.
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