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Carta petrolera

Nº 121 enero - marzo 2010


 

Al frente del proyecto de
infraestructura productiva
más ambicioso del país está
Orlando Cabrales, un cartagenero
que vuelve a la Refinería, su casa,
después de cinco intensas décadas
trabajando en el sector minero
energético.

 

Entrevista con el presidente de Reficar, Orlando Cabrales

“Tendremos la refinería más moderna de América”

Hace pocos días se dio el banderazo a la construcción de la nueva refinería de Cartagena. Se duplicará la capacidad de la planta actual, se invertirán US$3.777 millones y se generará un pico en el año 2011 de unos 5.000 empleos en su construcción.

Orlando Cabrales ingresó hace 50 años, en 1959, a la refinería de Cartagena como estudiante en práctica tras haber iniciado sus estudios de ingeniería química en Medellín. Tres décadas después de retirarse de la refinería y de una carrera en el gobierno y en el sector privado, en los que llegó a ser ministro de Minas y Energía y presidente de Propilco, este cartagenero regresa a su casa para hacer realidad uno de los mayores sueños de la Costa Atlántica, del país y del negocio de refinación en Colombia: la modernización y ampliación de la segunda refinería del país.

En entrevista con Carta Petrolera, Cabrales asegura que este proyecto no tiene reversa; explica sus beneficios ambientales y económicos y cómo se inscribe en la estrategia de Ecopetrol como grupo empresarial, incluyendo el suministro de materia prima para Propilco, otra empresa del Grupo Ecopetrol.

¿Este proyecto permitirá que Cartagena tenga una refinería de primer nivel en el mundo?
Sí, claro. Hace 25 o 30 años no se construye una refinería nueva en América Latina ni en Estados Unidos. Muchas han hecho reparaciones, pero aquí estamos hablando de una refinería nueva, de primer nivel, que no tendrá nada que envidiarle a las mejores del mundo. Este es el proyecto más grande de inversión para la costa y el país.

Además de duplicar su capacidad actual, ¿cuáles serán los beneficios de esta nueva refinería?
Son cuatro los beneficios. Efectivamente el primero es duplicar su capacidad al pasar de 80 mil a 165 mil barriles por día, y eso lógicamente disminuye costos unitarios. Pero no es sólo eso, sino que además se mejorará la calidad de los combustibles y será una refinería amigable con el medio ambiente en términos de emisiones. Hoy los productos como el diesel y la gasolina tienen altos contenidos de azufre; es más, hemos tenido que importar diesel de bajo contenido de azufre para mezclar y cumplir con las exigencias del Estado colombiano. En la nueva refinería vamos a producir hidrocarburos limpios, no solo diesel y gasolina. Estamos enfocados en la protección del medio ambiente, tanto en agua como en aire. No sólo cumpliremos la exigencia colombiana, sino que al exportar tendremos mejores precios. Se nos abrirán nuevos mercados.

¿Y cambiarán el tipo de productos que fabrican por unos más valiosos?
Sí. Ese es el otro objetivo. La Refinería de Cartagena tiene fundamentalmente una tecnología igual, con variaciones sutiles, de las que tenía cuando inició operaciones en 1957. Tiene las mismas plantas con algunas mejoras. Eso la convierte en una refinería con una conversión relativamente baja, lo que significa que se produce un alto porcentaje de productos pesados luego del proceso de refinación.

Los productos livianos tienen mejor precio que el crudo, mientras que los pesados tienen precios más bajos. Es decir, cada vez que usted produce pesados en una refinería deéstas pierde plata.

¿Qué porcentaje de productos pesados, de baja cotización, produce hoy Cartagena?
La conversión está en alrededor del 74% o 75%. Es decir, el 25% es producción de bajo valor. El proyecto permitirá que la conversión pase a 95% o 96%, con sólo un 5% o 4% de productos pesados. Esa diferencia tiene un ahorro extraordinario y una producción que agrega valor, y eso es lo que hace factible económicamente la inversión. Y a esto hay que sumar los 40 mil barriles de destilados medios que se generarán para el desarrollo petroquímico.

“Hasta los más optimistas pensaban
que el proyecto estaba enterrado, pero
ahora se ve que va hacia adelante.
Vamos a generar 5.000 empleos”.


¿Esos 40 mil barriles van a Propilco y estaría allí la sinergia con otra empresa del grupo empresarial Ecopetrol?
Sí. Propilco utiliza propileno y el país importa polietileno. Entonces aquí hay otro tema clave: dentro del programa está la producción de etilenos y polietilenos y lógicamente propileno para Propilco, adicional a lo que se está haciendo hoy.

¿Y esos productos petroquímicos todavía tienen mucho más valor que los productos livianos que usted mencionaba, como diesel y gasolina?
Sí, efectivamente, tienen mucho más valor, ya que los márgenes son más grandes.

Avances del proyecto

¿En qué etapa está hoy el proyecto de ampliación y modernización de la refinería?
Como todo proyecto de esta envergadura, hay una serie de pasos. Lo primero que se hace es la ingeniería conceptual, los conceptos de lo que se tiene, lo que se quiere y hasta dónde se va a llegar. Esto fue hecho hace un tiempo y revisado. Luego Ecopetrol sustituye las acciones que tenía Glencore y adquiere nuevamente el porcentaje que estaba en cabeza de Glencore. En ese momento se hace un análisis sobre la expansión y el proyecto que viene haciéndose en Barrancabermeja con el fin de que las dos refinerías sean complementarias y no competidoras.

¿En qué se modificó el proyecto?
No se modificó conceptualmente en lo principal, pero sí hubo optimización de la situación. Tan no lo afectó sustancialmente que la ingeniería básica, que corresponde al segundo paso, se continuó haciendo. No se perdió trabajo. La ingeniería básica fue terminada parcialmente en septiembre y finalizó en noviembre. Luego viene la etapa de ingeniería de detalle en la que normalmente se unen tres etapas: la de detalle, las compras y la construcción. Como la ingeniería básica la hacía en cerca del 70% la compañía CB&I (Chicago, Bridge & Iron), se vio la posibilidad de continuar con ellos, obteniendo reducciones de costos, con la ingeniería de detalle. Así fue y está marchando.

¿Ya se surtieron todas las aprobaciones?
Cuando sale Glencore y vamos a asignar la ingeniería de detalle, se requería el respaldo de Ecopetrol al proyecto en términos oficiales para poder lograr la adjudicación de los contratos y la financiación de los proyectos. Esa aprobación se dio en la Junta Directiva de Ecopetrol, que también pidió que Reficar debía hacer los esfuerzos para disminuir las garantías y el apoyo económico que necesita el proyecto, y eso es lo que estamos haciendo. Estamos reduciendo el aporte de Ecopetrol y aumentando la consecución de recursos por otras vías. Luego la junta de Reficar fue la que aprobó el proyecto.

En este momento se adelanta la ingeniería de detalle y se están colocando pedidos de los equipos de larga fabricación por un valor de unos US$450 millones.

¿Con estas aprobaciones ya no hay marcha atrás?
Para atrás ni para coger impulso. El proyecto está en plena ejecución y el compromiso de Reficar es que el proyecto tiene un presupuesto de US$3.777 millones, cifra a la que le estamos apostando y esperamos culminar el proyecto, finalizar la parte mecánica, el 30 de noviembre del 2012. Tenemos esas dos exigencias que debemos cumplir.

¿Tanto en presupuesto como en tiempo, las cifras son inferiores a lo que inicialmente se había hablado?
Sí. Se hicieron varios presupuestos y se han hecho ahorros. Pero también hay que tener en cuenta que la crisis de la economía mundial hizo que bajaran los precios, los costos de los equipos. Todo se paró y de los pocos que continuamos con grandes proyectos fuimos nosotros y obtuvimos buenos precios.

Tomamos un poco de lo bueno de la crisis y la aprovechamos. Hay menos trabajo en tiempos de crisis y se bajan los costos. También la junta de Reficar consideró que debíamos hacer un contrato con una compañía para hacer el PMC (Project Management Consulting). Estamos atacando todos los frentes para cumplir el plazo y con los recursos.

¿Por qué hacer una refinería cuando los informes internacionales hablan de más capacidad ociosa en las refinerías del mundo por la crisis económica? ¿De alguna manera lo que estamos haciendo en Cartagena es preparándonos para cuando venga la recuperación y se incremente la demanda de combustibles?
La crisis es temporal. Pero todo lo que sube, baja y viceversa. Así se mueve la economía y es lo que sucederá en la recuperación, aunque es un proceso lento. En Estados Unidos y otros países las refinerías tienen entre 75% y 80% de ocupación, que es bajo. En la medida que la economía mejore, mejora el uso de esas capacidades progresivamente.

Grupo Empresarial

En el tema de grupo empresarial hay algo que llama la atención y es la sinergia que se espera que se dé entre las empresas que lo componen. Haber dado ese paso en Ecopetrol facilita el crecimiento, no de una, sino de varias de las empresas. ¿Por qué no se hizo antes?
Se perdió tiempo por no haber hecho este proceso antes, claro que sí. Y para hablar de esto hay que irse atrás en la historia. Ecopetrol vivió una época de finales de los 70 y principios de los 80, una situación económica complicada en donde se frenaron todos los proyectos petroquímicos. La directriz fue dedicar los recursos hacia la exploración y la producción de petróleo. En todo ese tiempo Ecopetrol tuvo un freno total en la utilización de estructura de capital. Ecopetrol pudo haber adquirido deuda; sin embargo, la deuda en ese momento se sumaba a las deudas oficiales para hacer inversión social y por eso el Estado estaba maniatado. Eso hizo que estemos hablando de este proyecto hace unos 20 años.

¿Entonces lo que permitió destrabar esto fue la transformación de Ecopetrol?
En los últimos años vino un cambio fundamental con la capitalización y cuando se le quitó el manejo de tierras. Hoy es un competidor como cualquier otro. Con la transformación, Ecopetrol se independizó de las cuentas del Estado y también del manejo de las tierras. Luego se incluye a la petroquímica en la estrategia y decide comprar a Propilco, empresa que comenzó en 1990 con una capacidad de 120 mil y que hoy llega a 500 mil. Tiene una problemática complicada porque importa buena parte de la materia prima. Ecopetrol le suministra alrededor del 25% de sus necesidades y lo aumentará lentamente en esta expansión de Cartagena. También incluimos la oportunidad de maximizar la producción de polipropileno.

¿Ya se ha medido lo que representa el hecho de que no se tenga que importar tanta materia prima porque la puede entregar Ecopetrol?
Sí, eso ha sido parte de las sinergias. El contrato de suministro de propileno se inició antes de la venta. Con la venta se ha venido aumentando. Lo que sucede es que dependiendo de donde importa Propilco, le sale más costoso. Ecopetrol fue un alivio, por supuesto, y se está trabajado para ir aumentando la cantidad de materia prima. Hoy todavía se quema en los cilindros de gas el propileno como propano. Hay una porción que es la que está trabajando Ecopetrol para poder suministrar las necesidades de propano que tiene el país, pero simultáneamente dándole a Propilco la oportunidad de usar ese propileno que se está quemando. El precio del propileno que se le vende a Propilco hoy y antes de ser parte del grupo empresarial es como el doble de lo que se recibe si se quema. Entonces a base de gas natural, a base de propano que sale de Cusiana o que se importa, se está mitigando el suministro al consumo nacional y se libera una porción de esa corriente que llega a Propilco donde se separa, se saca el propileno y el propano se regresa a la refinería.

Eso que usted nos cuenta explica en parte la estrategia de petroquímica de Ecopetrol en donde casa la adquisición de Propilco con la ampliación de la refinería de Cartagena.

Se hizo lo que decíamos siempre: hay que producir más propileno en la refinería porque cuando uno tiene una cracker, pues eso está ahí disponible. Lo que sucede es que a Glencore no le interesaba eso, sino comercializar sus productos.

Ahora, cuando llegamos nosotros, revisamos y encontramos la posibilidad de producir más propileno y eso es lo que se va a hacer.

¿Es el cumplimiento de un viejo sueño que tiene el sector petroquímico desde hace como dos décadas?
Sí, y lo importante de los sueños es hacerlos realidad.

¿Qué pasó con el proyecto de la planta de olefinas?
Esa fue una idea de Propilco e invitamos a otras entidades de petroquímica. ¿Qué ha sido de esto? Se mantuvo siempre viva la necesidad de una planta de olefinas. Esos 40 mil barriles por día que están allí son para hacer una planta de olefinas. Esa es la materia prima. En esa planta, dependiendo de lo que se le alimente, produce etilenos, propilenos, butilenos, aromáticos. Esos 40 mil barriles están disponibles para el desarrollo petroquímico del país.

¿Podríamos decir que la ampliación de la refinería con los 40 mil barriles que van a quedar de esa corriente de alguna manera resucita esta idea?
Le da nueva vida a la idea porque siempre ha estado ahí. Con Glencore estaba en el aire, pero con Ecopetrol es un hecho.

¿Cómo ve usted el crecimiento de Ecopetrol y el papel que juegan las empresas que conforman el grupo?
Ecopetrol se ha convertido en una multinacional en pocos años y ha empujado la producción de petróleo. Se ha inyectado confianza y cuando hay confianza la gente se atreve. Ecopetrol hoy tiene un norte y nos ha infundido a todos eso del millón de barriles en el año 2015. Todos estamos claros en eso.

¿Cuánto empleo generará el proyecto y qué significa para Cartagena y la Costa Atlántica?
Generaremos 5.000 empleos en la construcción. Hemos trabajado con la Alcaldía de Cartagena y el SENA para entrenamiento y formación de la gente. Ya se han calificado 80 personas como soldadores y hay otro tanto en proceso. Hay otros programas de entrenamiento para tuberos, mecánicos, electricistas, instrumentistas, etc. En total son entre 2.500 y 3.000 las personas que se capacitarán. Dicha capacitación no sólo sirve al proyecto, sino a la ciudad y al país. Esos soldadores se convertirán en expertos y eso tiene una demanda grandísima. Ahí le queda al país una escuela poderosa con toda la tecnología moderna. Se va a generar una industria alrededor de la nueva refinería, va a haber mucha generación de empleo alrededor de esa refinería.