Trabajo en equipo
El retorno de Carta Petrolera coincide con un momento especial para Ecopetrol y su futuro: la consolidación
como grupo empresarial y su alineación con todas las empresas en las que tiene participación
y que son clave para el cumplimiento de sus metas a 2015.
Ahora Ecopetrol es un equipo reforzado en todas sus líneas. En algunos casos se hizo a través de
adquisiciones, en otros con el incremento en su participación accionaria y otros más mediante la constitución
de filiales que están liderando la apertura de nuevos mercados y el proceso de internacionalización
en países foco como Estados Unidos, Perú y Brasil.
Propilco fue uno de los primeros jugadores que ingresó al equipo y reforzó la estrategia petroquímica
de Ecopetrol, que a su vez está alineada con las metas de crecimiento de refinación. Allí se inscribe
también Reficar con su proyecto de ampliación y modernización de la Refinería de Cartagena,
un proyecto que no sólo se conecta directamente con el desarrollo de Propilco, sino que además es
vital para hacer que la segunda refinería del país se convierta en una de las más modernas y eficientes
del continente.
En el campo de exploración y producción se destaca la entrada de Hocol, un jugador ya conocido
en el mercado colombiano, y Petro-Tech, empresa que concentra su operación en Perú y que entró a hacer parte del partido cuando Ecopetrol, en asocio con la compañía nacional de Corea, compraron
Offshore International Group. Y no se pueden olvidar las filiales de Ecopetrol en Perú, Brasil y
Estados Unidos, países en los que Ecopetrol participa en más de un centenar de bloques para exploración
y producción.
Todas estas empresas tienen como objetivo unir sus fuerzas para lograr ese millón de barriles de
petróleo equivalente que se ha trazado Ecopetrol para el año 2015. Y no se trata sólo del millón de
barriles, sino que detrás de esa cifra existen metas en todos las áreas de juego para que el crecimiento
se haga de forma rentable y en toda la cadena.
Producir un millón de barriles significa mucho más que extraer esa cantidad de crudo. El mejor
ejemplo es el del transporte pues hay que construir nuevos ductos y estaciones, aumentar la capacidad
y hacer instalaciones de almacenamiento, entre otras obras. Es allí donde cobra sentido la entrada
al juego de empresas como Ocensa o la misma construcción del Oleoducto de los Llanos en compañía
del socio en el campo Rubiales.
En esta edición se describen, comentan y hablan los protagonistas de esas empresas que hacen
parte de nuestro nuevo equipo y cuyo aporte es necesario para hacer realidad el sueño que se trazó la
primera empresa del país. Sin duda, es el comienzo de una nueva etapa para Ecopetrol.
También es un orgullo destacar en este número el ingreso del diesel limpio para Colombia, un
aporte concreto para que nuestras ciudades cuenten con un mejor aire. Con una estrategia integral,
que incluye importaciones, construcción de gigantescas plantas en las refinerías, adecuaciones en
Barrancabermeja, mayor presencia en biocombustibles e investigación, entre otras iniciativas, Ecopetrol
puede decir hoy que le cumplió al país en materia de calidad de combustibles.
Esperamos que los ajustes realizados en contenido y diseño en la revista sean acogidos por nuestros
lectores y que, a través de estas páginas, puedan darse una idea clara, lo más real y directa posible, de
lo que hacen Ecopetrol y sus socios en los diferentes centros de operación en Colombia y el exterior.
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