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Carta petrolera

Nº 121 enero - marzo 2010


 

Cinco de las empresas de este
nuevo segmento de mercado
realizaron emisiones en la
Bolsa de Toronto durante 2009.

 

Capoteando en mercados internacionales:

Livianas y valiosas

Como los productos más livianos, las gasolinas de una refinería de alta conversión, estas pequeñas petroleras colombianas tienen hoy gran valor. Han contribuido a que el país rompa el mito de los 530 mil barriles de producción y se sitúe más allá de los 720. Además, ingresan con astucia y decisión a los mercados de valores en otras latitudes.

Por Óscar Bravo

Del 2 al 4 de diciembre de 2009 se llevaron a cabo simultáneamente con gran éxito en Colombia el Petroleum Show y el XIII Congreso Colombiano de Petróleo y Gas. Según las cifras de los organizadores –la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet)– hubo más de 7.000 participantes y visitantes, 500 de los cuales fueron asistentes internacionales de 18 países. Y en la muestra: 160 expositores y 48 de ellos internacionales.

Esos datos superan con creces la participación en eventos de similar naturaleza realizados en el país en el pasado.

Pero no es la única manifestación del creciente interés que despierta el país en el entorno internacional. De acuerdo con Macquire Capital Markets Canada, las adquisiciones de activos petroleros en Colombia en los últimos cuatro años tienen un costo promedio de US$15,53 por barril de reservas 2P, más alto que en cualquier otro país de Suramérica para las transacciones de este tipo.

Por esta razón, varias empresas con mayoría de activos de exploración y producción que tienen activos en Colombia y se encuentran inscritas en la Bolsa de Toronto, han tenido una importante valoración aprovechando el ciclo de mejora que ha acompañado al alza y la estabilización en los precios internacionales del petróleo y las condiciones imperantes en el país.

La Bolsa de Toronto tiene listadas 385 empresas petroleras –más que ninguna otra en el mundo– gracias en buena parte al número de analistas financieros que la cubren, lo cual se convierte en un gran beneficio especialmente para las más pequeñas, también conocidas como juniors, las cuales han constituido el 53% de las ofertas públicas de acciones en esa plaza bursátil a lo largo de los últimos 5 años.

Esas empresas integran un nuevo segmento de competencia dentro de la industria petrolera. Focalizan sus esfuerzos de incorporación de reservas de acuerdo con su tamaño, a mayor capitalización de mercado; y sus objetivos exploratorios y de desarrollo de campos tienden a ser más grandes. Son como pequeñas embarcaciones que capotean de manera eficiente y segura para la inversión, precisamente gracias a su tamaño, las olas del agitado mar de la economía mundial.

Únicamente durante 2009, cinco de estas empresas con operaciones centradas principalmente en Colombia realizaron emisiones en la Bolsa de Toronto: Petrominerales Ltd., Alange Energy Corp., Petroamerica Oil Corp., Canacol Energy Ltd. y Petrodorado Ltd.

Efecto bola de nieve

El rotundo éxito de estas empresas ha implicado que otras con características similares busquen seguir el mismo camino: Suroco Energy, Petro Uno Resources, Argenta Oil & Gas, Petro Vista Energy, Loon Energy y CGX Energy Inc. Dentro de las razones que dan los analistas que siguen el desempeño de este segmento para su exitosa presencia en el mercado, se destacan algunos factores del entorno colombiano que facilitan su crecimiento y su triunfo en mercados internacionales:

Estabilidad jurídica y ambiente favorable para la inversión, lo que se ha reflejado en que el país sea considerado como el segundo en la región por el clima para hacer negocios. El país ocupa el lugar 53 entre 181 países en el listado de ambientes favorables a la inversión del Banco Mundial, con una mejora de 26 posiciones en los dos últimos años.

Excelentes términos fiscales del contrato de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
No se esperan grandes hallazgos, pero los bajos costos de operación y desarrollo de reservas y la disponibilidad de infraestructura, hacen el país atractivo para empresas pequeñas.
Mejoría notable en las condiciones de seguridad, a pesar de lo cual aún la seguridad se considera un riesgo importante, debido a la presencia de grupos al margen de la ley y la posibilidad de ataques terroristas.
Disponibilidad de empresas de servicios y recurso humano competitivo y comprometido.
Menores restricciones para la consecución de recursos de capital, lo cual permite que las empresas puedan acometer programas de inversión agresivos para 2010.

El reflejo se palpa también en la Bolsa de Valores de Colombia, donde la acción de Ecopetrol ganó un 30% en capitalización de mercado durante 2009, y la empresa Pacific Rubiales realizó su oferta pública de acciones a finales del año, ejemplo que quiere ser seguido por las empresas más pequeñas en un futuro no lejano.

El resultado de las mejores condiciones se ha traducido además en el número de contratos firmados y el éxito de las rondas de asignación de bloques promovidas por la ANH; la cada vez mayor cantidad de compañías operadoras en el país (ya son más de 70) y el número de pozos A3 perforados, que pasó de 10 en 2002 y supera los 100 en 2009.

Repunte en la producción

Pero tal vez el efecto más importante fue la capacidad del país de romper el mito de la producción de 530 mil barriles de petróleo por día, el cual se mantuvo por varios años, pero que gracias a los esfuerzos en materia de desarrollo de los crudos pesados y la puesta en producción de varios hallazgos, principalmente en las cuencas del Putumayo y los Llanos, alcanzó los 724 mil barriles promedio día en noviembre de 2009.

El aumento en la producción ha sido tan significativo, que ha llevado al país a ser el tercer país en el mundo con mayor crecimiento porcentual en el último año. Pero esta posición no es sólo atribuible al esfuerzo de las petroleras colombianas.

Hay que reconocer que se debe en buena medida también al estancamiento en la inversión global. Algunas de las incertidumbres que el mundo del petróleo enfrenta hoy son:

Las petroleras no tienen claro cuándo se va a reactivar la economía mundial y con ella el crecimiento en la demanda de energía.

Los dilemas en el suministro de gas, como consecuencia del desarrollo de recursos no convencionales en Estados Unidos y el exceso de oferta de Gas Natural Licuado, que se estima llegará a ser de 10 billones de pies cúbicos por día, debido a la construcción de grandes facilidades de exportación principalmente en Qatar y Egipto.

Las exigencias y requerimientos en materia ambiental como consecuencia del calentamiento global, y la implementación de las medidas tomadas en diciembre pasado en la Cumbre de Copenhague.
Las decisiones que en esa misma materia, y también a raíz de la mencionada cumbre, lleve finalmente a la práctica el gobierno de Estados Unidos.
Las condiciones cambiantes en los términos fiscales y la estabilidad de los países que poseen reservas de petróleo, destacándose entre ellos Rusia y Venezuela.
La reactivación de la inversión en el sector y el efecto que tendrá la desaceleración en la disponibilidad de mano de obra y los costos de operación y desarrollo.
La evolución del desarrollo de las energías alternativas, especialmente de los biocombustibles, que si bien no aportan mucho en la oferta energética mundial, han sido fuente de desestabilización y de reasignación de recursos de capital, humanos y técnicos, que antes estaban focalizados en energías convencionales.
El desarrollo futuro de nuevas tecnologías para la operación en aguas profundas, que avanzan con rapidez, reduciendo costos y haciendo más accesibles en tiempo los nuevos descubrimientos en Brasil, Estados Unidos y África ecuatorial.
Pero también implican un empuje inicial fuerte: inversión en conocimiento.
Así mismo, la evolución en posibilidades de captura de CO2 y el tratamiento de aguas residuales.
La creciente demanda de los accionistas de las empresas por salud financiera y disponibilidad de caja, lo cual afecta los portafolios de largo plazo, como ocurrió en el caso de Devon Energy, que ha puesto en venta sus operaciones internacionales para concentrarse en gas no convencional.

En medio de tantas incertidumbres, algunas compañías de baja capitalización han sido capaces de tener éxito en nuevasáreas y campos menores y no sólo en Colombia, también alrededor del mundo, como es el caso de: Tullow, Triton, Woodside, Addax, Heritage, Hardman, Burres y Dana.

Sus éxitos han logrando morder participación a las más grandes que se clasifican en el mercado petrolero en empresas supermajors, independientes (IOC) y nacionales (NOC), enfocadas normalmente en grandes activos.

Las pequeñas petroleras generan una nueva tendencia en la industria gracias a su flexibilidad y la posibilidad que vienen desarrollando exponencialmente para acceso a información, capital y tecnología.

Una de las conclusiones del World Petroleum Show resume bien el ambiente propicio que se ha ido creando para el boom de pequeñas petroleras en el país: “Este evento es un testimonio contundente y manifiesto de que Colombia ya está muy alto en el panorama petrolero mundial. Como cosa del pasado quedó la incertidumbre que tuvimos sobre la pérdida de la autosuficiencia. Ahora, nuestros planes van alineados a continuar ampliando la infraestructura nacional para aprovechar oportunamente los nuevos descubrimientos que se hagan en el país. Tenemos plena confianza en alcanzar la meta de producir un millón diario de barriles en unos pocos años”.

En ese propósito nacional seguramente los pequeños aunque poderosos jugadores tendrán un rol cada vez más importante.