
Cinco de las
empresas de este
nuevo segmento de
mercado
realizaron
emisiones en la
Bolsa de Toronto
durante 2009.
|
 |
Capoteando en mercados internacionales:
Livianas
y valiosas
Como los productos más livianos, las gasolinas de una
refinería de alta conversión, estas pequeñas petroleras
colombianas tienen hoy gran valor. Han contribuido a que el
país rompa el mito de los 530 mil barriles de producción y
se sitúe más allá de los 720. Además, ingresan con astucia
y decisión a los mercados de valores en otras latitudes.
Por Óscar Bravo
Del 2 al 4 de diciembre de 2009 se llevaron
a cabo simultáneamente con gran éxito
en Colombia el Petroleum Show y el XIII
Congreso Colombiano de Petróleo y Gas.
Según las cifras de los organizadores –la
Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH)
y la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos
(Acipet)– hubo más de 7.000 participantes y visitantes, 500
de los cuales fueron asistentes internacionales de 18 países. Y
en la muestra: 160 expositores y 48 de ellos internacionales.
Esos datos superan con creces la participación en eventos de
similar naturaleza realizados en el país en el pasado.
Pero no es la única manifestación del creciente interés
que despierta el país en el entorno internacional. De acuerdo
con Macquire Capital Markets Canada, las adquisiciones
de activos petroleros en Colombia en los últimos cuatro años
tienen un costo promedio de US$15,53 por barril de reservas
2P, más alto que en cualquier otro país de Suramérica
para las transacciones de este tipo.
Por esta razón, varias empresas con mayoría de activos
de exploración y producción que tienen activos en Colombia
y se encuentran inscritas en la Bolsa de Toronto, han tenido
una importante valoración aprovechando el ciclo de mejora
que ha acompañado al alza y la estabilización en los
precios internacionales del petróleo y las condiciones imperantes
en el país.
La Bolsa de Toronto tiene listadas 385 empresas petroleras –más que ninguna otra en el mundo– gracias en buena
parte al número de analistas financieros que la cubren, lo
cual se convierte en un gran beneficio especialmente para
las más pequeñas, también conocidas como juniors, las cuales
han constituido el 53% de las ofertas públicas de acciones
en esa plaza bursátil a lo largo de los últimos 5 años.
Esas empresas integran un nuevo segmento de competencia
dentro de la industria petrolera. Focalizan sus esfuerzos
de incorporación de reservas de acuerdo con su
tamaño, a mayor capitalización de mercado; y sus objetivos
exploratorios y de desarrollo de campos tienden a ser más
grandes. Son como pequeñas embarcaciones que capotean
de manera eficiente y segura para la inversión, precisamente
gracias a su tamaño, las olas del agitado mar de la economía
mundial.
Únicamente durante 2009, cinco de estas empresas con
operaciones centradas principalmente en Colombia realizaron
emisiones en la Bolsa de Toronto: Petrominerales Ltd.,
Alange Energy Corp., Petroamerica Oil Corp., Canacol
Energy Ltd. y Petrodorado Ltd.
Efecto bola de nieve
El rotundo éxito de estas empresas ha implicado que otras
con características similares busquen seguir el mismo camino:
Suroco Energy, Petro Uno Resources, Argenta Oil & Gas,
Petro Vista Energy, Loon Energy y CGX Energy Inc.
Dentro de las razones que dan los analistas que siguen
el desempeño de este segmento para su exitosa presencia
en el mercado, se destacan algunos factores del entorno colombiano
que facilitan su crecimiento y su triunfo en mercados
internacionales:
Estabilidad jurídica y ambiente favorable para la inversión,
lo que se ha reflejado en que el país sea considerado como
el segundo en la región por el clima para hacer negocios. El
país ocupa el lugar 53 entre 181 países en el listado de ambientes
favorables a la inversión del Banco Mundial, con una
mejora de 26 posiciones en los dos últimos años.
Excelentes términos fiscales del contrato de la Agencia
Nacional de Hidrocarburos (ANH).
No se esperan grandes hallazgos, pero los bajos costos
de operación y desarrollo de reservas y la disponibilidad
de infraestructura, hacen el país atractivo para empresas
pequeñas.
Mejoría notable en las condiciones de seguridad, a pesar
de lo cual aún la seguridad se considera un riesgo importante,
debido a la presencia de grupos al margen de la ley y
la posibilidad de ataques terroristas.
Disponibilidad de empresas de servicios y recurso humano
competitivo y comprometido.
Menores restricciones para la consecución de recursos de
capital, lo cual permite que las empresas puedan acometer
programas de inversión agresivos para 2010.
El reflejo se palpa también en la Bolsa de Valores de
Colombia, donde la acción de Ecopetrol ganó un 30% en capitalización
de mercado durante 2009, y la empresa Pacific
Rubiales realizó su oferta pública de acciones a finales del
año, ejemplo que quiere ser seguido por las empresas más
pequeñas en un futuro no lejano.
El resultado de las mejores condiciones se ha traducido
además en el número de contratos firmados y el éxito de las
rondas de asignación de bloques promovidas por la ANH; la
cada vez mayor cantidad de compañías operadoras en el país
(ya son más de 70) y el número de pozos A3 perforados, que
pasó de 10 en 2002 y supera los 100 en 2009.
Repunte en la producción
Pero tal vez el efecto más importante fue la capacidad del país
de romper el mito de la producción de 530 mil barriles de petróleo
por día, el cual se mantuvo por varios años, pero que
gracias a los esfuerzos en materia de desarrollo de los crudos
pesados y la puesta en producción de varios hallazgos, principalmente
en las cuencas del Putumayo y los Llanos, alcanzó los 724 mil barriles promedio día en noviembre de 2009.
El aumento en la producción ha sido tan significativo, que
ha llevado al país a ser el tercer país en el mundo con mayor
crecimiento porcentual en el último año. Pero esta posición
no es sólo atribuible al esfuerzo de las petroleras colombianas.
Hay que reconocer que se debe en buena medida también
al estancamiento en la inversión global.
Algunas de las incertidumbres que el mundo del petróleo
enfrenta hoy son:
Las petroleras no tienen claro cuándo se va a reactivar la
economía mundial y con ella el crecimiento en la demanda
de energía.
Los dilemas en el suministro de gas, como consecuencia del
desarrollo de recursos no convencionales en Estados Unidos
y el exceso de oferta de Gas Natural Licuado, que se estima
llegará a ser de 10 billones de pies cúbicos por día, debido a
la construcción de grandes facilidades de exportación principalmente
en Qatar y Egipto.
Las exigencias y requerimientos en materia ambiental como
consecuencia del calentamiento global, y la implementación
de las medidas tomadas en diciembre pasado en la Cumbre
de Copenhague.
Las decisiones que en esa misma materia, y también a raíz
de la mencionada cumbre, lleve finalmente a la práctica el
gobierno de Estados Unidos.
Las condiciones cambiantes en los términos fiscales y la
estabilidad de los países que poseen reservas de petróleo,
destacándose entre ellos Rusia y Venezuela.
La reactivación de la inversión en el sector y el efecto que
tendrá la desaceleración en la disponibilidad de mano de
obra y los costos de operación y desarrollo.
La evolución del desarrollo de las energías alternativas, especialmente
de los biocombustibles, que si bien no aportan
mucho en la oferta energética mundial, han sido fuente de
desestabilización y de reasignación de recursos de capital,
humanos y técnicos, que antes estaban focalizados en energías
convencionales.
El desarrollo futuro de nuevas tecnologías para la operación
en aguas profundas, que avanzan con rapidez, reduciendo
costos y haciendo más accesibles en tiempo los nuevos
descubrimientos en Brasil, Estados Unidos y África ecuatorial.
Pero también implican un empuje inicial fuerte: inversión
en conocimiento.
Así mismo, la evolución en posibilidades de captura de CO2
y el tratamiento de aguas residuales.
La creciente demanda de los accionistas de las empresas
por salud financiera y disponibilidad de caja, lo cual afecta
los portafolios de largo plazo, como ocurrió en el caso de
Devon Energy, que ha puesto en venta sus operaciones internacionales
para concentrarse en gas no convencional.
En medio de tantas incertidumbres, algunas compañías
de baja capitalización han sido capaces de tener éxito en nuevasáreas y campos menores y no sólo en Colombia, también
alrededor del mundo, como es el caso de: Tullow, Triton,
Woodside, Addax, Heritage, Hardman, Burres y Dana.
Sus éxitos han logrando morder participación a las más
grandes que se clasifican en el mercado petrolero en empresas
supermajors, independientes (IOC) y nacionales (NOC),
enfocadas normalmente en grandes activos.
Las pequeñas petroleras generan una nueva tendencia en
la industria gracias a su flexibilidad y la posibilidad que vienen
desarrollando exponencialmente para acceso a información,
capital y tecnología.
Una de las conclusiones del World Petroleum Show resume
bien el ambiente propicio que se ha ido creando para
el boom de pequeñas petroleras en el país: “Este evento es
un testimonio contundente y manifiesto de que Colombia
ya está muy alto en el panorama petrolero mundial. Como
cosa del pasado quedó la incertidumbre que tuvimos sobre
la pérdida de la autosuficiencia. Ahora, nuestros planes van
alineados a continuar ampliando la infraestructura nacional
para aprovechar oportunamente los nuevos descubrimientos
que se hagan en el país. Tenemos plena confianza en alcanzar
la meta de producir un millón diario de barriles en
unos pocos años”.
En ese propósito nacional seguramente los pequeños
aunque poderosos jugadores tendrán un rol cada vez más
importante.
|