
El biocetano se puede obtener en las plantas
convencionales de la refinería, lo cual significa que
no se requieren nuevas inversiones para su desarrollo.
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El Instituto Colombiano del Petróleo desarrolla nuevo biocombustible
El Instituto Colombiano
del
Petróleo desarrolla
nuevo biocombustible
Dos años de investigación en los laboratorios y plantas piloto del ICP
dieron a la luz este producto, que le da a Ecopetrol una posición de
liderazgo mundial en el desarrollo de esta tecnología.
Por Leyla Tovar
Cargar aceite vegetal directamente en las
plantas de las refinerías para producir
biocombustibles es un hecho sin precedentes
en la industria petrolera mundial,
y este logro lo hizo Ecopetrol, al desarrollar
BioCetano, un nuevo producto que se
le adicionará al diesel en Colombia.
Hasta hoy, las refinerías sólo podían cargar hidrocarburos
fósiles para generar productos derivados de estas cargas.
Con el desarrollo de la nueva tecnología, ahora se puede cargar
aceite vegetal, que mediante hidrotratamiento (adición
de hidrógeno), genera BioCetano de alta calidad y con cero
azufre, lo que constituye una ventaja competitiva.
A diferencia de las plantas de biodiesel, que transforman
los aceites en combustibles para el transporte mediante la
adición de alcohol en plantas diseñadas para cumplir esta
función, el BioCetano se puede obtener en las plantas convencionales
de la refinería; lo cual significa que para la implementación
de este desarrollo no se requieren nuevas inversiones
en plantas para producir el nuevo biocombustible.
El valor agregado para Ecopetrol es que usa la infraestructura
existente, con unos ajustes en los procesos, y puede cargar
el aceite vegetal, reduciendo costos y maximizando nuevas
corrientes que pueden ser valorizadas con este producto.
Las investigaciones de Ecopetrol comenzaron en 1996, a
la luz del nuevo boom mundial de los biocombustibles y que
llevó a los expertos a buscar nuevos combustibles alternativos.
Una patente canadiense de 1991 que certificaba el proceso
de hidrogenación al aceite vegetal, así como literatura sobre
pruebas industriales en el mismo sentido, iluminó el camino
que debía seguir Ecopetrol en sus laboratorios.
A mediados de 2006 comenzaron los ensayos con los primeros
barriles en plantas piloto del Instituto Colombiano
del Petróleo, pero los resultados no fueron favorables. “Sabíamos que la técnica funcionaba y que debía dar resultados,
así que seguimos ensayando con diferentes mezclas
y condiciones de operación”, dijo el ingeniero químico
Manuel Núñez Isaza, experto en hidrotratamiento del ICP
y desarrollador de esta tecnología que está siendo patentada,
la cual ya fue registrada como un nuevo producto tecnológico
de Ecopetrol.
Un mes después habían logrado el proceso completo para
producir lo que inicialmente bautizaron como BioCetano,
dado que contiene 100% de cetano, que es el índice mediante
el cual se mide la calidad del diesel.
Directo a la planta industrial
En 2007 las pruebas pasaron de plantas piloto a escala industrial,
lo que requirió otros seis meses de trabajo para
preparar los pasos del procedimiento a seguir, cuyo objetivo
fundamental fue procesar aceite de palma en condiciones
seguras para las personas, los equipos y el catalizador,
involucrados en dicha pruebas.
Seis pasos debían surtir para abordar el procedimiento
desde su inicio hasta el resultado final, pues si bien el método
es aplicable desde un piloto, la técnica tenía que mejorarse
para abordar todas las variables que pudieran ocurrir
en la vida real en una planta.
La planta seleccionada fue la de Parafinas, en la refinería
de Barrancabermeja, ya que reunía las condiciones necesarias
para la prueba industrial, pequeña, con una capacidad
de carga de 2 mil barriles por día.
Comenzó la carrera contra el reloj, pues era necesario definir
las condiciones anticipadas de la planta con el desarrollo
de modelos matemáticos de operación a diferentes condiciones;
el diseño de los sistemas complementarios, entre ellos
la forma como debía cargarse el aceite a la planta desde un
carrotanque, así como su dosificación, para lo cual no estaba
acondicionada la infraestructura.
En tercer lugar el estudio HAZOP, para adelantarse a
los peligros que pudieran aparecer, ya que el aceite produce
mayores temperaturas a las cuales trabaja la planta, lo cual
requería un manejo adecuado del reactor para evacuar la
energía generada, así como la disposición de los gases que
libera el aceite para evitar la corrosión de los equipos.
El cuarto paso era el diseño de la prueba, de tal forma
que se fueran introduciendo cambios lentamente en el proceso,
ir midiendo sus efectos, e irlos aumentando de manera
progresiva hasta el final.
Por último, se realizó un trabajo de sensibilización con
el personal que participaría en la prueba, para analizar conjuntamente
los posibles peligros que se presentaran y convertirlos
en variables de control.
Seis meses de preparación llegaron a su final cuando inició la prueba industrial, la cual cargó el aceite de palma proveniente
de un carrotanque, equivalente a 250 barriles.
Se manejaron distintas concentraciones, desde 1% a
8% de BioCetano en diesel, con resultados exitosos. Por
cada barril de aceite que entró a la planta salió un barril de
BioCetano y se generó como principal subproducto agua y
una pequeña cantidad de propano, el cual puede ser aprovechado
como combustible.
Las lecciones aprendidas de este ejercicio se aplicaron en
una segunda prueba industrial, que se realizó ya en una planta
de mayor capacidad: Unibón, también en Barrancabermeja,
que puede cargar hasta 20 mil barriles por día. Esta prueba,
que sólo tuvo un día de duración, se realizó a finales de febrero
y manejó concentraciones hasta 1,3%, debido a la mayor capacidad
de carga que tiene. Los resultados fueron igualmente
exitosos, ya que se cumplieron las tres condiciones de las pruebas:
personal, equipos y catalizador a buen resguardo, con un
nuevo producto de alta calidad y baja contaminación.

Durante varios meses se hicieron ensayos con diferentes niveles de mezcla
para producir
el nuevo biocombustible.
Ventajas competitivas
Desde el punto de vista tecnológico, los investigadores tuvieron
que buscar las distintas formas de mezclar aceite con
diesel, estabilidad de la mezcla a diferentes temperaturas,
control de la reacción exotérmica y el manejo de gases que
se producen durante el proceso y que hoy ya está controlado
mediante las dos pruebas industriales. Ahora viene la
optimización del proceso para producirlo en la refinería generando
ventajas económicas.
Por ahora, el proceso en sí le reporta a Ecopetrol ventajas
competitivas, en la medida en que no requiere hacer inversiones
adicionales para poder cargar aceite vegetal en sus
plantas y puede cambiar la carga, ya sea de biocombustibles
o hidrocarburos, en el momento en que lo considere, teniendo
en cuenta las variables de mercado y costos.
De igual manera, este nuevo producto marca Ecopetrol se puede adicionar en cualquier porcentaje al diesel. “Entre más
porcentaje de BioCetano tenga el combustible mejor es el
comportamiento en los motores”, expone Manuel Núñez.
La producción de BioCetano –que no contiene azufreigualmente
valoriza corrientes que se generan en la refinería
provenientes de distintas plantas y que pueden incrementar
su índice de cetano mediante la adición del nuevo producto,
incrementando su valor en el mercado y generando mayores
ganancias a Ecopetrol.
Lo anterior le representa a Ecopetrol la posibilidad de incrementar
su producción de diesel de una mejor calidad, en su estrategia
de mejorar la calidad de los combustibles del país.
Aunque ya se realizaron pruebas preliminares del comportamiento
del motor con BioCetano, en el ICP se adelantarán
nuevos análisis para medir la relación de galón
por kilómetro recorrido, pero las primeras aproximaciones
muestran una reducción en el consumo del 10%, lo cual sería
ideal para el medio ambiente.
A partir del conocimiento generado, que mejora la tecnología
existente, ya se hizo una solicitud de patente y abre
un nuevo mundo de posibilidades para lograr hacer el proceso
aún más competitivo y eficiente.
Con todos estos avances Ecopetrol tiene la oportunidad
de dejar su huella en el desarrollo de la tecnología energética
en un campo tecnológico con viabilidad económica presente
y futura en un horizonte de muchos años.
Así incursiona Ecopetrol en su estrategia como empresa
de energía, generando nuevas tecnologías en un
campo en el que hasta ahora está incursionando la industria
mundial.
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El hidrotratamiento
El aceite se procesa en las plantas de hidrotratamiento, que son
plantas orientadas a la purificación de los hidrocarburos mediante
la adición catalítica de hidrógeno a alta presión.
Cuando se procesan hidrocarburos provenientes del petróleo,
el hidrógeno desplaza los átomos contaminantes como azufre y
nitrógeno obteniéndose productos de mayor pureza.
Cuando se procesa aceite vegetal, el hidrógeno desplaza átomos
de oxígeno y simultáneamente rompe las moléculas produciendo
moléculas más pequeñas, transformando el aceite viscoso
en un líquido cristalino con cero contenido de azufre y excelentes
propiedades como combustible diesel. |

A partir del producto generado, ya se hizo una solicitud de patente, lo
cual abriría un mundo de posibilidades tecnológicas para Ecopetrol.
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