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EL HURTO PIERDE TERRENO
Desde el pasado 19 de marzo, 350 de los más preparados
oficiales de la Policía Nacional tienen como única
misión internarse en los sitios más inhóspitos
del Magdalena Medio en busca de un enemigo agazapado y de difícil
detección: los ladrones de gasolina. Divididos en varios
escuadrones móviles de carabineros y en siete subgrupos comandados
por un teniente coronel, los uniformados hacen parte del Cuerpo
Élite de Hidrocarburos, el más reciente equipo operativo
especializado creado por la Fuerza Pública para continuar
la guerra que el Estado le ha declarado a un fenómeno delictivo
que ya comenzó a perder terreno, el hurto de combustibles.
Después de varios meses casi seguidos en que la tendencia
de robo a los poliductos del país iba en ascenso, a partir
de agosto del año pasado, la combinación de fuerzas
y estrategias entre diferentes entidades oficiales ha logrado reducir
a la mitad un delito que se estaba ensañando contra la infraestructura
de transporte de gasolinas en todo el país.
Mientras en el primer trimestre del año 2002 el hurto de
combustibles bordeaba los 7.300 barriles por día, en los
primeros tres meses de este 2004 la cantidad de combustibles hurtados
cayó a cerca de 3.700 barriles por día, lo cual se
traduce en una reducción de 49%.
Esos
niveles de caída en la tendencia que muestra este fenómeno
delictivo obedecen a la ofensiva combinada de actores como la Policía
Nacional, el Ejército y la Fiscalía General de la
Nación, que mediante operativos coordinados han desmantelado
decenas de bandas y capturado a centenares de pequeños cabecillas
que dirigían organizaciones regionales dedicadas a perforar
y extraer ilegalmente los combustibles que se transportan por los
tubos de Ecopetrol.
El fenómeno se había acentuado al punto que en el
mes de julio de 2002 los ladrones de gasolina lograron robarle al
país más de 10 mil barriles diarios, es decir 6,5%
de lo que se transportaba en ese momento.
A través de todo tipo de métodos artesanales y técnicas
más sofisticadas, las bandas lograron convertir el robo de
derivados del petróleo en forma de vida en barrios y poblaciones
enteras, especialmente en el Magdalena Medio santandereano y en
zonas deprimidas de Barrancabermeja.
Al intensificar los operativos, la Policía y el Ejército
han encontrado casas con mangueras de tres pulgadas de diámetro
que se conectaban a un poliducto y que a lo largo de cinco kilómetros
atravesaban fincas, ríos, puentes y hasta transitadas carreteras
llevando el producto hurtado a estaciones de gasolina donde se vendía
la gasolina a precios muy inferiores de los fijados oficialmente.
Así mismo, aprovechando el espeso follaje de parajes selváticos,
los delincuentes de la gasolina montaban bongos (lanchas) o grandes
contenedores y tanques en los que almacenaban la gasolina hurtada
antes de distribuirla de manera clandestina con la complicidad de
transportadores ilegales.
Gracias a los constantes operativos hechos en las vías por
la Policía de Carreteras y a la aplicación de las
medidas judiciales adoptadas por el Gobierno nacional hace más
de un año (procesos de extinción de dominio, decisión
de hacer del hurto de hicrocarburos un delito no excarcelable y
recompensas por delación), muchas de estas organizaciones
han sido desvertebradas, el combustible recuperado y decenas de
estaciones selladas.
GIRO EN “U”
El
efecto más apreciable lo muestran las cifras. El hurto ha
caído de 305.340 galones diarios en 2002 a 242.634 galones
diarios en 2003 y a 157 mil galones en el primer trimestre de este
año.
Así las cosas, el impacto económico del hurto pasó
de pérdidas por US$106 millones en 2002 a US$80 millones
en 2003. La puesta en marcha y aplicación de las normas relacionadas
con la extinción de dominio, la no excarcelación de
este delito y la compensación económica a quien suministre
información valiosa que permita golpear a los culpables de
la actividad delictiva, encabezan la normatividad que ha permitido
atacar este flagelo. La extinción de dominio, por ejemplo,
aplica a quien utilice predios, casas, fincas, carros, camiones,
carrotanques y cualquier otro bien en la comisión del delito.
En el área del Magdalena Medio, este año se han dictado
medidas de aseguramiento contra 66 personas, han capturado a 91
en flagrancia, se han incautado 55 vehículos utilizados en
esta modalidad delictiva y se han recuperado 170.142 galones de
combustible.
Esta arremetida jurídica y legal se hizo posible en virtud
de la Ley 793 de 2002 ley de extinción) y la Ley 782, que
estableció las penas de seis hasta diez años y evitó
que este delito siguiera siendo excarcelable. Centenares de operativos
han permitido desmantelar carteles organizados y ladrones individuales
de gasolina gracias, en muchos casos, a la colaboración de
la ciudadanía, que puede denunciar este tipo de actos delictivos
contra el Estado a las líneas 01 8000 9 10 112 y 01 8000
9 10 600 o al correo electrónico LineaDirecta@policia.gov.co |