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EL LÁSER DEL FUTURO
En 20 años muy pocas empresas operadoras, buscadoras de hidrocarburos,
estarán añorando las épocas de los taladros,
las brocas y las grandes bombas generadoras de potencia.
Esto es lo que piensan algunos ingenieros de petróleos y
científicos de la industria petrolera mundial que, desde
sus laboratorios y cuarteles de investigación en Estados
Unidos, principalmente, realizan cada vez más pruebas para
demostrar que la tecnología aplicada en el futuro será
la misma que descrestó a toda una generación en la
famosa serie de ficción La guerra de las galaxias: el rayo
láser.
Entre los estudiosos de esa nueva tecnología que habrá
de imponerse en perforación hay un colombiano. El ingeniero
de petróleos José Humberto Cantillo, profesional de
la Vicepresidencia de Producción de Ecopetrol, hizo parte
del equipo académico que desarrolló el estudio titulado
“Aplicando tecnología láser para perforar y
completar pozos de petróleo y gas”.
El
estudio fue realizado por miembros de la Universidad Escuela de
Minas de Colorado de Estados Unidos, publicado por el prestigioso
diario Denver Post y avalado por la Society of Petroleum Engineers
—la comunidad científica petrolera más importante
de ese gremio—. Dicha investigación fue patrocinada,
entre otros, por el Departamento de Energía de Estados Unidos.
Todas estas entidades públicas y privadas coincidieron en
la rigurosidad científica del estudio que, en laboratorio,
simuló la perforación de un pozo petrolero utilizando
un potente haz de luz concentrada.
Aplicando sobre corazones de rocas, como el de la foto, se demostró
que esta nueva tecnología puede aumentar hasta en 100 veces
las actuales ratas de penetración y por tal razón
reducir sustancialmente los costos de perforación. El láser
puede evaporar la roca, derretirla y crear su propio revestiminento
(casing natural), pues el hueco obtenido se funde de inmediato.
Adicionalmente, el láser permite direccionar mejor un pozo.
Igualmente, se ha determinado que las propiedades petrofísicas
cercanas al pozo se incrementan, mejorando las condiciones de flujo.
En el ensayo hecho en laboratorio hace mas de un año, a una
roca de un pie de largo, por un pie de ancho y tres pulgadas de
espesor, con láser se le abrió un boquete de seis
pulgadas, lo que permitió concluir que se podría llegar
a perforar 450 pies por hora, cuando un taladro convencional obtiene
rendimientos promedio de veinte pies por hora.
Cantillo explica que cada cambio tecnológico en la industria
del oro negro se tarda varios años, por lo que cree que el
láser no será una realidad aplicable en los campos
petroleros antes de diez, 15 o 20 años para el caso colombiano,
pero que en Estados Unidos se llevará a probar en campo antes
de estos estimados.
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