Mapa del Sitio

Carta Petrolera
EDICIÓN 108 abril - mayo


 

 

¿Y de inmediato podría traer más gas a Bogotá?

De hecho ya le estamos suministrando gas a Bogotá. Inicialmente con la planta que teníamos se traían 20 millones de pies cúbicos diarios, desde este año esa producción se elevó en 50 o 55 millones adicionales, de manera que en la actualidad estamos despachando al país 70 o 75 millones de pies cúbicos al día. De hecho, la gran mayoría del gas que consume Bogotá es gas Cusiana.

Ese gas llega al consumidor final, pero ¿se ha concretado algún negocio de gas para fines industriales?

Sí, vamos a comenzar a venderle gas a una planta generadora de energía que se llama Termoyopal, que es una sociedad constituida por diferentes inversionistas colombianos. Será gas pero no de Cusiana, sino de los otros campos del piedemonte, es decir Pauto y Floreña. Es un gas que tiene una función social que es convertirse en electricidad y va ayudar mucho al desarrollo del sector industrial del Casanare.

¿Esto demuestra que hay reorientación del negocio de BP en Colombia; ya no solo en busca de petróleo, sino ahora para desarrollar el gas existente?


Nosotros seguimos optimizando la producción de líquidos pero somos conscientes que también existen unas reservas importantes de gas que debemos monetizar, que las tenemos que vender al mercado para capturar su valor. Y eso es lo que estamos haciendo.

BP PARA RATO

¿En qué lugar está Colombia dentro de la clasificación de países en los que opera BP?

Colombia sigue siendo una operación importante que genera flujo de caja para la compañía y eso es claro para todos en Londres. Colombia es muy importante para el portafolio de negocios que tiene BP. El plan de negocios hasta 2009 en Colombia es claro y robusto. Asume una declinación de los líquidos que se compensa en número de barriles equivalentes con el incremento en la producción de gas. Además, estamos evaluando cuales son las opciones en líquidos y en gas que nos darían una sostenibilidad más allá del 2009.

¿Y qué se debe esperar de BP más allá de la inversión conjunta en la planta de gas?

Nosotros estamos considerando una gran cantidad de opciones que van desde evaluar los prospectos exploratorios en el bloque Niscota, la extensión de Cupiagua en el Bloque Recetor, el desarrollo de fases adicionales de ventas de gas al interior y a la generación de energía, la extensión de los contratos de asociación que ha ofrecido el Gobierno, y la búsqueda de nuevas oportunidades de desarrollo complementarias a la producción en el Piedemonte.

¿Está BP interesada en el desarrollo de campos de crudo pesado?

Estamos viendo varias opciones estratégicas que nos permitan llenar el vacío que deja la declinación en la producción de líquidos. Se podría pensar que estos campos de crudos pesados que posiblemente cuentan con reservas importantes, y que quizás, no han sido desarrollados de manera óptima porque requieren tecnología e inversiones, pueden ser candidatos interesantes para una compañía como BP que tiene los recursos y la tecnología y que además tiene capacidad de infraestructura no muy lejos de donde están ubicados. Hemos tenido conversaciones preliminares acerca de qué posibilidades hay en ese sentido, pero todavía es prematuro hablar en concreto de ese tema.

Mirando hacia atrás, ¿podría interpretarse que para Colombia BP es más pasado que futuro?

No, para nada. Los planes hacia el futuro son robustos y claros. Hay además una gran cantidad de oportunidades.
Nuestro reto es materializar estas oportunidades en forma tal que se logre garantizar la sostenibilidad del negocio al largo plazo. Esa es una de mis prioridades y en eso estoy trabajando. Sin duda hay BP para rato. BP ha sido la empresa que más ha invertido en el sector y posiblemente en el país cerca de US$3 mil millones en los últimos diez años, que el año pasado perforar el pozo de Niscota tuvo un costo total de US$70 millones, que seguimos invirtiendo y el caso de la planta de tratamiento de gas es un buen ejemplo de cómo hoy día seguimos jalonando inversión por US $150 millones.

EN BUSCA DE MAYOR COMPETITIVIDAD

Con 12 años en BP y experiencia en casi todas las áreas de la cadena energética, Posada analiza el actual mercado mundial y la competitividad de Colombia.

¿Para dónde va la inversión petrolera en época de precios altos?

Hay que mirar dos temas: uno, qué está ocurriendo afuera de Colombia y otro qué está ocurriendo adentro. Afuera hay grandes provincias y países como Rusia y Angola que se están abriendo y atrayendo gran cantidad de capital. El capital que nosotros queremos atraer a Colombia está compitiendo con otros países que tienen más materialidad, mejor riesgo geológico y mejores términos.

¿Y los cambios en el modelo de contratación y en la percepción de mejoría de la seguridad en Colombia?


En Colombia el tema contractual parecería estar moviéndose en la dirección correcta, lo mismo que en el tema de la seguridad. Pero factores como el tema de la prospectividad siguen siendo complicados. En Colombia el riesgo geológico es alto y la baja actividad exploratoria en el pasado reciente ha empeorado la situación. El nivel de información geológica no ha variado mucho en los últimos años.

¿Qué alternativas de mejoría tenemos?

Creo que con los recientes anuncios el país está encaminado a ser mucho más competitivo, buscando mecanismos para mejorar la rentabilidad, la prospectividad, la operatividad, la flexibilidad y la estabilidad. En el mundo hay experiencias exitosas de países que han logrado dar un vuelco radical a sus políticas para garantizar mayores niveles de inversión y producción. Mirando estas experiencias, las propuestas de cambio son buenas, aun cuando pueden ser más propositivas y generar la sensación de fiebre de oro, para lograr mucha inversión y competencia entre los inversionistas para estar acá.

 

1 · 2

créditos subir
ECOPETROL • Carta Petrolera - EDICIÓN 108 abril - mayo
 
Gobierno en Línea
Alca
Colombiemos Ministerio de Comercio, Industria y Turismo