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SEGUNDO AIRE A CASABE
El campo de Casabe, ubicado en el departamento de Antioquia en la
frontera con Santander, no ha sido ajeno a las labores de recuperación
secundaria. Desde principios de los 80, este campo logró
aumentar su producción gracias a un programa de inyección
de agua.
Casabe fue descubierto en 1941 e inició su producción
oficialmente cuatro años después. Su pico lo alcanzó
hace casi 50 años (1956), con 46 mil barriles por día.La
declinación lo llevó a producir 4.400 diarios a finales
de los 70, cuando se decidió realizar una inversión
de más de US$300 millones para recuperar 70 millones de barriles
adicionales.
Dos décadas después de ese primer proyecto de recuperación
secundaria, Ecopetrol vislumbró una segunda posibilidad incorporando
nueva tecnología y por eso decidió incluirlo en la
ronda de negocios 2000. Sin embargo, no se recibieron ofertas definitivas.
En 2001, Ecopetrol y Schlumberger realizaron un estudio del campo
y determinaron que era posible construir las bases para celebrar
un contrato que tuviera por objeto llevar a cabo un proyecto de
aplicación tecnológica que permita incrementar el
factor de recobro.
Casabe se caracteriza por un bajo nivel de recobro (24%) y la disponibilidad
de infraestructura de almacenamiento, tratamiento e inyección
de agua, sin contar que se encuentra a unos seis kilómetros
de la Refinería de Barrancabermeja.
Los estudios llevaron a que se suscribiera una carta de intención
en 2002 para definir las condiciones de un acuerdo comercial.
Posteriormente, definieron un piloto que pretende recuperar 10 millones
de barriles adicionales, mediante la perforación de seis
pozos y la aplicación de tecnología en los pozos actuales.
Para estas labores Ecopetrol, que continuará como operador
del campo, se beneficiará de la experiencia de una compañía
de servicios de alta tecnología, que ha realizado trabajos
similares para mejorar la explotación de los campos en países
como Venezuela, Estados Unidos y Brasil.
La mayor novedad de este proyecto de colaboración empresarial
es que contempla que habrá recuperación de costos
y utilidades en la medida en que se produzcan resultados. Es decir,
los trabajos se realizan a riesgo y sólo habrá ganancias
para el contratista contra mejorías comprobadas en la producción
y en la incorporación de más reservas.
APUESTA AL FUTURO
Aunque se encuentran en etapas diferentes de su desarrollo y presentan
diferencias en la manera de llevarlos a cabo, los proyectos para
aumentar el factor de recobro de La Cira- Infantas y Casabe se convierten
en una alternativa empresarial para Ecopetrol, que le permite utilizar
la infraestructura disponible y prologar la vida de campos que en
su momento fueron verdaderos tesoros para la empresa.
Los
proyectos son, además, la muestra de que Ecopetrol, al igual
que las demás empresas petroleras del mundo, está
diversificando su portafolio y dirigiendo su mirada a aquellos campos
en producción con un buen potencial de crecimiento. No hay
que olvidar que la experiencia internacional demuestra que es allí,
en esos proyectos, en los que se está incorporando la mayor
cantidad de nuevas reservas en la actualidad, sin contar que han
surgido compañías internacionales que determinaron
estas labores de recuperación secundaria como su nicho de
mercado y se han especializado en el desarrollo de tecnologías
para tal fin.
La literatura ya es extensa sobre casos exitosos de este estilo
en el contexto internacional. ExxonMobil ha tenido éxito
en perforaciones horizontales en el oeste de Texas. Las nuevas tecnologías
también ayudaron a Bahrein, en el medio oeste, a aminorar
la declinación de uno de sus principales campos, que venía
descendiendo a una rata de 7% por año y, luego de los trabajos
de recuperación, registró un descenso a un ritmo de
1,3% por año, como lo revela el Journal of Petroleum Technology
en su primer ejemplar de 2004, cuyo tema central es precisamente
la revitalización de campos maduros.
A Colombia también le llegó la hora de darles una
nueva oportunidad a sus viejas glorias, esos campos que le dieron
renombre a comienzos del siglo y que arrancan el nuevo milenio con
un segundo aire.
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