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Carta Petrolera
EDICIÓN 108 abril - mayo


 


NEGOCIO PARA TODOS

El esquema contractual definido también abordó un modelo nuevo: un contrato con una duración de diez años, compuesto por dos períodos: un primer período de evaluación, cuya duración es de un año, y una segunda fase, de producción, de nueve años.
En la primera etapa la compañía debe realizar una actividad mínima definida por Ecopetrol y entregar un informe que contenga la evaluación técnica y económica que demuestre la viabilidad del campo, los resultados, la definición del área a operar, el plan de desarrollo de la fase de producción y, finalmente, determinar si está dispuesto a comprar los derechos de producción de Ecopetrol.
Durante la primera fase la compañía tiene la oportunidad de definir si el negocio es rentable y decide continuar o, por el contrario, conceptúa que no tiene ninguna viabilidad la puesta en producción del campo. Como en la gran mayoría de los casos se trata de campos que no tienen ningún tipo de actividad desde hace más de diez años, las compañías deben entrar a realizar actividades mínimas, como trabajos de acondicionamiento de pozos para retornarlos a producción, pruebas de producción y adecuación de facilidades de procesamiento y almacenamiento.
La ganancia para los operadores de los campos está dada en la producción que obtengan, menos la participación que hayan ofrecido a Ecopetrol en dicha producción, la cual osciló entre 6% y 70% en los 12 campos adjudicados en el proceso. También pagarán las correspondientes regalías a los entes territoriales respectivos.
No obstante, desde el primer momento de la contratación, la operadora tiene la opción de comprarle a Ecopetrol los derechos de producción y comercializarlos según sean los acuerdos establecidos con Ecopetrol.

OPORTUNIDADES PARA COLOMBIANOS: CAMPETROL *

El dar posibilidad a inversionistas nacionales para participar en la actividad petrolera es un paso para destacar, que entre otras cosas se venía solicitando de tiempo atrás sin haber encontrado el eco apropiado.
La experiencia del año pasado, como resultado de la convocatoria hecha por Ecopetrol, es positiva y demuestra que se puede interesar a algunos inversionistas locales en proyectos acordes con sus recursos y que pueden contribuir, sumando barriles producidos, a aliviar en algo el descenso de la producción de crudo.
Con seguridad que si se estructura una política para inversionistas nacionales, con atractivas diferencias frente a las condiciones establecidas para los demás casos, no será difícil que algunas compañías de servicios petroleros, como ya lo están haciendo, conformen más consorcios o uniones temporales proponentes, y que personas naturales, antiguos y actuales ejecutivos y empleados de compañías del sector de hidrocarburos, conformen compañías, como ya se ensayó infructuosamente en el pasado, para que participen en las convocatorias que se hagan al respecto.
Enhorabuena, los directivos de Ecopetrol encontraron un procedimiento para hacer negocios con activos improductivos por su tamaño, permitir que terceros los transformen en productivos y que el país reciba sus beneficios no solo tributarios sino en crudo. Por su parte, Campetrol ya ha solicitado a la Agencia Nacional de Hidrocarburos que, en las políticas que está estructurando para reactivar el negocio petrolero, tenga en cuenta al inversionista colombiano y considere las condiciones especiales en que puede desenvolverse.

* Fredy Castaño Rojas
Director ejecutivo Cámara Colombiana de Servicios Petroleros (Campetrol)



OXÍGENO A MERCADO DEPRIMIDO

Históricamente, la actividad petrolera en Colombia ha sido realizada por Ecopetrol y compañías privadas grandes, medianas o pequeñas, venidas desde distintas latitudes.
Debido a los altos riesgos que caracterizan la actividad de explorar y producir hidrocarburos, muy pocos empresarios colombianos le habían apostado al negocio.
El proceso de oferta de campos menores movió la industria nacional y un segmento de la internacional. En el país llevó a un sinnúmero de empresas pequeñas de servicios petroleros a conformar consorcios y uniones temporales, para juntar experiencia, equipos, tecnología y recursos financieros y humanos.
En el ámbito internacional la noticia llegó a oídos de Fabio Alberto González, en Houston; a los ex trabajadores de PDVSA y hasta a la China, pues a la embajada de ese país en Colombia arribaron potenciales interesados.
Todos tenían interés en adquirir los derechos sobre un potencial de reservas que podría ponerse a producir en pequeñas cantidades y a muy bajos costos.
Entre junio y el 14 de noviembre de 2003 las oficinas de Ecopetrol en el piso sexto del edificio Colgás, en Bogotá, fueron constantemente visitadas por representantes de más de 60 compañías.
Se realizaron unos 40 data rooms en los que se les proporcionó la información existente sobre los distintos campos en oferta. El costo que cada compañía pagó estaba representado sólo en el valor del CD o los exabytes de información.
El 14 de noviembre debieron presentar sus ofertas y la propuesta ganadora sobre cada campo estaba dada en términos del porcentaje (X) de participación en la producción que le ofrecerían a Ecopetrol.
Las propuestas recibidas superaron las expectativas del equipo interno. La participación (X) ofrecida para Ecopetrol estuvo entre 6%, para el campo Carbonera–La Silla, localizado en el Catatumbo, y 70% ofrecido en el campo La Punta, ubicado en el valle superior del Magdalena, por la firma Petrotesting Colombia S.A.
Los resultados de esta primera oferta de campos menores fueron favorables: se recibieron ofertas de 30 compañías que permitieron la adjudicación de 12 de los 13 campos, los cuales en su gran mayoría quedaron en manos colombianas, con alguna participación extranjera, como el caso de J.P Oil, de origen norteamericano —expertos en la recuperación de campos maduros en Estados Unidos— y Vetra, el grupo venezolano con gran experticia en campos de crudos pesados.
Y aunque Fabio Alberto González no contó con la suerte de salir favorecido en el proceso, y continúa trabajando de gerente en Houston para BP, las demás compañías pondrán a prueba una vez más el talento colombiano para extraer del subsuelo entre cinco y diez millones de barriles de petróleo, que podrían contener la sumatoria de reservas de estos campos, además de generar recursos adicionales a las regiones donde están localizadas y dinamizar un sector económico que en los últimos años ha estado deprimido por cuenta de la baja actividad exploratoria.

RESULTADOS DE LA RONDA
NOMBRE O RAZÓN SOCIAL CAMPOS PORCENTAJE X
UNIÓN TEMPORAL II&B:

Ingeniería y Servicios de Pertroleros Ltda.,
Inversiones Petroleras de Colombia S.A., Termotécnica Coindustrial S.A. y Servicios Bioestratigráficos Ltda
Nancy-Burdine-Maxine 41
PETROTESTING COLOMBIA S.A. Chenche
Río de Oro
La Punta
Puerto Barco
21
12
70
6
PETROTESTING COLOMBIA S.A. Y VETRA
GROUP A.V.V.
La Rompida 12
UNIÓN TEMPORAL ANDINA:
Rancho Hermoso S.A., Celsa S.A., Inversiones
Valin Ltda. S.C.A. y Saturde S.A.
El Difícil
Entrerríos
21
61
UNIÓN TEMPORAL MOCAM:

Montecxz Ltda., Ingeniería Construcciones y
Equipos Conequipos Ing. Ltda., Ase Ing. Ingeniería
S.A. y Move S.A.
Barranca-Lebrija 19
J.P.OIL COMPANY INC. Y MOMPOS
CONSTRUCTION CO., INC.
Carbonera-
La Silla
6
DRILLING AND WORKOVER SERVICES LTD. Camoa 20
ISMOCOL DE COLOMBIA S.A. Pavas 7

 

 

 

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