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NEGOCIO PARA TODOS
El esquema contractual definido también abordó un
modelo nuevo: un contrato con una duración de diez años,
compuesto por dos períodos: un primer período de evaluación,
cuya duración es de un año, y una segunda fase, de
producción, de nueve años.
En la primera etapa la compañía debe realizar una
actividad mínima definida por Ecopetrol y entregar un informe
que contenga la evaluación técnica y económica
que demuestre la viabilidad del campo, los resultados, la definición
del área a operar, el plan de desarrollo de la fase de producción
y, finalmente, determinar si está dispuesto a comprar los
derechos de producción de Ecopetrol.
Durante la primera fase la compañía tiene la oportunidad
de definir si el negocio es rentable y decide continuar o, por el
contrario, conceptúa que no tiene ninguna viabilidad la puesta
en producción del campo. Como en la gran mayoría de
los casos se trata de campos que no tienen ningún tipo de
actividad desde hace más de diez años, las compañías
deben entrar a realizar actividades mínimas, como trabajos
de acondicionamiento de pozos para retornarlos a producción,
pruebas de producción y adecuación de facilidades
de procesamiento y almacenamiento.
La ganancia para los operadores de los campos está dada en
la producción que obtengan, menos la participación
que hayan ofrecido a Ecopetrol en dicha producción, la cual
osciló entre 6% y 70% en los 12 campos adjudicados en el
proceso. También pagarán las correspondientes regalías
a los entes territoriales respectivos.
No obstante, desde el primer momento de la contratación,
la operadora tiene la opción de comprarle a Ecopetrol los
derechos de producción y comercializarlos según sean
los acuerdos establecidos con Ecopetrol.
OPORTUNIDADES
PARA COLOMBIANOS: CAMPETROL *
El dar posibilidad a inversionistas nacionales para participar
en la actividad petrolera es un paso para destacar, que entre
otras cosas se venía solicitando de tiempo atrás
sin haber encontrado el eco apropiado.
La experiencia del año pasado, como resultado de la
convocatoria hecha por Ecopetrol, es positiva y demuestra
que se puede interesar a algunos inversionistas locales en
proyectos acordes con sus recursos y que pueden contribuir,
sumando barriles producidos, a aliviar en algo el descenso
de la producción de crudo.
Con seguridad que si se estructura una política para
inversionistas nacionales, con atractivas diferencias frente
a las condiciones establecidas para los demás casos,
no será difícil que algunas compañías
de servicios petroleros, como ya lo están haciendo,
conformen más consorcios o uniones temporales proponentes,
y que personas naturales, antiguos y actuales ejecutivos y
empleados de compañías del sector de hidrocarburos,
conformen compañías, como ya se ensayó
infructuosamente en el pasado, para que participen en las
convocatorias que se hagan al respecto.
Enhorabuena, los directivos de Ecopetrol encontraron un procedimiento
para hacer negocios con activos improductivos por su tamaño,
permitir que terceros los transformen en productivos y que
el país reciba sus beneficios no solo tributarios sino
en crudo. Por su parte, Campetrol ya ha solicitado a la Agencia
Nacional de Hidrocarburos que, en las políticas que
está estructurando para reactivar el negocio petrolero,
tenga en cuenta al inversionista colombiano y considere las
condiciones especiales en que puede desenvolverse.
* Fredy Castaño Rojas
Director ejecutivo Cámara Colombiana de Servicios Petroleros
(Campetrol) |
OXÍGENO A MERCADO DEPRIMIDO
Históricamente,
la actividad petrolera en Colombia ha sido realizada por Ecopetrol
y compañías privadas grandes, medianas o pequeñas,
venidas desde distintas latitudes.
Debido a los altos riesgos que caracterizan la actividad de explorar
y producir hidrocarburos, muy pocos empresarios colombianos le habían
apostado al negocio.
El proceso de oferta de campos menores movió la industria
nacional y un segmento de la internacional. En el país llevó
a un sinnúmero de empresas pequeñas de servicios petroleros
a conformar consorcios y uniones temporales, para juntar experiencia,
equipos, tecnología y recursos financieros y humanos.
En el ámbito internacional la noticia llegó a oídos
de Fabio Alberto González, en Houston; a los ex trabajadores
de PDVSA y hasta a la China, pues a la embajada de ese país
en Colombia arribaron potenciales interesados.
Todos tenían interés en adquirir los derechos sobre
un potencial de reservas que podría ponerse a producir en
pequeñas cantidades y a muy bajos costos.
Entre junio y el 14 de noviembre de 2003 las oficinas de Ecopetrol
en el piso sexto del edificio Colgás, en Bogotá, fueron
constantemente visitadas por representantes de más de 60
compañías.
Se realizaron unos 40 data rooms en los que se les proporcionó
la información existente sobre los distintos campos en oferta.
El costo que cada compañía pagó estaba representado
sólo en el valor del CD o los exabytes de información.
El 14 de noviembre debieron presentar sus ofertas y la propuesta
ganadora sobre cada campo estaba dada en términos del porcentaje
(X) de participación en la producción que le ofrecerían
a Ecopetrol.
Las propuestas recibidas superaron las expectativas del equipo interno.
La participación (X) ofrecida para Ecopetrol estuvo entre
6%, para el campo Carbonera–La Silla, localizado en el Catatumbo,
y 70% ofrecido en el campo La Punta, ubicado en el valle superior
del Magdalena, por la firma Petrotesting Colombia S.A.
Los resultados de esta primera oferta de campos menores fueron favorables:
se recibieron ofertas de 30 compañías que permitieron
la adjudicación de 12 de los 13 campos, los cuales en su
gran mayoría quedaron en manos colombianas, con alguna participación
extranjera, como el caso de J.P Oil, de origen norteamericano —expertos
en la recuperación de campos maduros en Estados Unidos—
y Vetra, el grupo venezolano con gran experticia en campos de crudos
pesados.
Y aunque Fabio Alberto González no contó con la suerte
de salir favorecido en el proceso, y continúa trabajando
de gerente en Houston para BP, las demás compañías
pondrán a prueba una vez más el talento colombiano
para extraer del subsuelo entre cinco y diez millones de barriles
de petróleo, que podrían contener la sumatoria de
reservas de estos campos, además de generar recursos adicionales
a las regiones donde están localizadas y dinamizar un sector
económico que en los últimos años ha estado
deprimido por cuenta de la baja actividad exploratoria.
| RESULTADOS DE LA RONDA |
| NOMBRE O RAZÓN SOCIAL |
CAMPOS |
PORCENTAJE X |
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UNIÓN TEMPORAL II&B:
Ingeniería y Servicios de Pertroleros Ltda.,
Inversiones Petroleras de Colombia S.A., Termotécnica
Coindustrial S.A. y Servicios Bioestratigráficos Ltda
|
Nancy-Burdine-Maxine |
41 |
 |
| PETROTESTING COLOMBIA S.A. |
Chenche
Río de Oro
La Punta
Puerto Barco |
21
12
70
6 |
 |
PETROTESTING COLOMBIA S.A. Y VETRA
GROUP A.V.V. |
La Rompida |
12 |
 |
UNIÓN TEMPORAL ANDINA:
Rancho Hermoso S.A., Celsa S.A., Inversiones
Valin Ltda. S.C.A. y Saturde S.A. |
El Difícil
Entrerríos |
21
61 |
 |
UNIÓN TEMPORAL MOCAM:
Montecxz Ltda., Ingeniería Construcciones y
Equipos Conequipos Ing. Ltda., Ase Ing. Ingeniería
S.A. y Move S.A. |
Barranca-Lebrija |
19 |
 |
J.P.OIL COMPANY INC. Y MOMPOS
CONSTRUCTION CO., INC. |
Carbonera-
La Silla |
6 |
 |
| DRILLING AND WORKOVER SERVICES LTD. |
Camoa |
20 |
 |
| ISMOCOL DE COLOMBIA S.A. |
Pavas |
7 |
|