EDITORIAL
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HECHOS Y ACCIONES
Uno de los objetivos centrales de la transformación de Ecopetrol
es convertirla en una empresa competitiva, que pueda mostrar resultados
dentro de su nueva condición, despojada de su antiguo rol
de Estado, con mayor eficiencia administrativa y operacional.
Este objetivo no se puede quedar sólo en un enunciado en
el papel, sino que tiene que lograr materializarse en el trabajo
diario de Ecopetrol, con un nuevo enfoque comercial que se traduzca
en una mayor agresividad para buscar y desarrollar buenos negocios,
en más inversiones para exploración, en un mejor aprovechamiento
y optimización de sus activos y en ganarse la calidad de
socio ideal para otras compañías. En fin, una vez
realizada la transformación formal, con sus decretos e iniciativas,
hay que convertirla en hechos y acciones.
El primer dato que muestra este cambio es que en 2004 la empresa
cuenta con un presupuesto para invertir en exploración por
US$117 millones, casi el triple del promedio de los últimos
años, que se traducirá en que, por ejemplo, la empresa
perfore directamente cinco pozos exploratorios.
La nueva visión también se observa en la decisión
de impulsar la actividad exploratoria en el Caribe, con la adquisición
de sísmica de tres dimensiones o en la iniciativa de proponer
negocios a otras compañías para desarrollar conjuntamente
proyectos con grandes exigencias financieras y tecnológicas.
Esta edición de Carta Petrolera se concentra en resaltar
estos y otros proyectos en los que se palpa la nueva visión
de Ecopetrol, como la exitosa licitación de campos menores,
que se cerró con la adjudicación de 12 de los 13 campos
ofrecidos y que se convierte en una muestra de cómo es posible
desarrollar exitosas estrategias comerciales.
La empresa también empezó a estudiar opciones para
optimizar algunos de los campos maduros, en los que se requieren
realizar inversiones y aplicar tecnologías de punta que permitan
garantizar la viabilidad de esos activos e, incluso, retornar parte
de la producción que los hizo grandes hace varias décadas.
Tampoco hay que olvidar los avances en la diversificación
de las exportaciones de productos refinados, que en 2003 representaron
por primera vez mayores ingresos que los obtenidos por la venta
de crudo, o la disminución del hurto de combustibles, uno
de los fenómenos que afectaban las finanzas de Ecopetrol.
El futuro del mercado del gas natural es otro de los ejes de la
nueva Ecopetrol que tiene espacio en esta edición de la revista,
con una descripción de los avances en la exploración
de este energético y de las posibilidades que se abren para
el país en uno de los mercados con mayor crecimiento en el
mundo.
La revista también presenta una mirada general al balance
financiero de Ecopetrol del año pasado, en donde se destacan
la reducción de gastos y los efectos del plan de austeridad,
así como los mayores ingresos por ventas nacionales de productos,
sin desconocer los efectos por los precios internacionales.
El avance de proyectos para garantizar una mejor gestión
y control, como Sensor, unido a las iniciativas en ejecución
para asegurar la medición del desempeño, se suman
a las acciones que adelanta Ecopetrol para actuar verdaderamente
como una empresa enfocada en resultados.
Así, mientras que 2003 fue el año de la transformación,
tanto del sector de hidrocarburos como dentro de la empresa, en
2004 Ecopetrol emprende la tarea de demostrar que tiene la posibilidad
de actuar como una empresa petrolera competitiva, con un futuro
tan promisorio como el que se observa en los resultados financieros
de hoy. Y esa demostración se logra con acciones y hechos
como los realizados en este arranque de año. |