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EL FUTURO ES DEL GAS
El gas natural está sufriendo
una transformación sin precedentes, debido a los adelantos
tecnológicos que en materia de transporte han permitido su
globalización. Muy pronto su transacción será
tan fluida como es hoy la del petróleo, debido a que cada
vez es más posible llevarlo desde los diferentes yacimientos
hasta los grandes consumidores.
Cada vez es mayor la demanda global de generación y utilización
de energías limpias, así como el incremento en el
uso del gas en naciones que han dependido del petróleo por
no poseer reservas de gas, ya que hasta hoy ese mercado estaba circunscrito
a aquellos países que poseían reservas o podían
importarlas a través de gasoductos.
En este sentido, llama la atención el caso venezolano, nación
que posee grandes reservas de gas en la costa oriental y que no
ha podido llevarlo al extremo occidental del país, debido
a las altas inversiones de capital requeridas.
El gas natural es más económico que el petróleo
crudo y será la fuente de energía primaria de mayor
crecimiento mundial en los próximos 20 años. Se espera
que el uso del petróleo a escala global se incremente aproximadamente
2,3% anualmente, mientras que el consumo del gas natural aumentará
de 6% a 7%.
LICUEFACCIÓN SE ABRE PASO
La licuefacción del gas natural se está convirtiendo
rápidamente en una alternativa para su transporte, gracias
a los recientes avances tecnológicos. Esta tecnología
permite almacenar el gas de manera líquida para luego ser
transportado a grandes distancias entre el centro de producción
y los sitios de consumo.
En general, la puesta en marcha de proyectos de gas natural licuado
(GNL) requiere la construcción de una planta de licuefacción,
un puerto y una planta de regasificación en el lugar donde
llega el producto. Para proyectos de GNL se necesitan millonarias
inversiones y reservas mínimas de dos a tres trillones de
pies cúbicos de gas para que sean rentables.
Sin embargo, de acuerdo con los recientes logros, principalmente
en Trinidad y Omán, los costos de licuefacción descendieron
al nivel de US$0,90/mmbtu y de US$0,35/mmbtu para la regasificación.
En la actualidad, el flujo de GNL en el mundo se concentra en la
demanda de Japón, Estados Unidos y Europa, y presenta un
desarrollo marginal en nuestro continente, donde el único
país que lo exporta es Trinidad y Tobago.
Sin embargo, se espera una gran expansión, ya que existen
21 proyectos de GNL planeados y en construcción que apuntan
al mercado norteamericano.
En el ámbito continental, además de Estados Unidos
existen planes para construir puertos y facilidades de regasificación
en México, Costa Rica y República Dominicana.
Otra tecnología disponible para el transporte de gas es la
conformación de sistemas de gas natural comprimido (GNC)
adecuada para distancias cortas, que requieren menores inversiones
y reservas.
En contraste, los gasoductos se presentan como una alternativa costosa
e inflexible. Por un lado, los requerimientos de capital y los costos
de operación son muy altos, sin contar con el impacto que
ocasiona su construcción, debido a la compra de tierras y
los permisos ambientales necesarios.
Más aún, para su viabilidad requiere mercados suficientemente
grandes y estables que permitan sostener contratos de largo plazo,
lo que naturalmente no es necesario en el caso del GNL. Por ello,
los países que poseen las reservas de gas sin desarrollar
se encuentran en franca competencia por atraer a los grandes inversionistas
que posean no sólo el capital sino la tecnología y
el acceso a los mercados.
LA COMPETENCIA
En
su vecindad, Colombia tiene países competidores que cuentan
con volúmenes mayores de reservas. Venezuela posee gran capacidad
para suministrar GNL a la región y es el quinto en reservas
a escala mundial.
Trinidad y Tobago también es un fuerte jugador, pues cada
vez aumenta su capacidad para suministrar GNL a Estados Unidos,
Brasil y Centroamérica. Perú adelanta estrategias
para atraer la inversión privada y así desarrollar
el consumo interno y exportar a Brasil, Ecuador y México.
Argentina ha consolidado un mercado maduro, aunque tiene incertidumbre
en sus reservas.
Brasil, la economía más grande de América del
Sur, tiene planes ambiciosos de aumentar la generación eléctrica
basada en gas y ha realizado nuevos descubrimientos, mientras que
Bolivia adelanta, no sin dificultades, planes para exportar a Brasil,
Chile y Paraguay.
En el resto del mundo, Katar, Indonesia, Malasia y Nigeria han logrado
aprovechar mejor sus recursos gasíferos debido al desarrollo
de proyectos de transporte de gas natural licuado, principalmente.
| RESERVAS DE GAS AMÉRICA
LATINA Y EL CARIBE |
| América Latina
y el Caribe |
Trillones de
pies cúbicos |
Trillones de
metros cúbicos |
Porcentaje
del total |
| Venezuela |
148.0 |
4.19 |
49.13 |
 |
| Bolivia |
54.9 |
1.55 |
18.22 |
 |
| Argentina |
28.0 |
.79 |
9.29 |
 |
| Trinidad y Tobago |
23.5 |
.66 |
7.79 |
 |
| Brasil |
23.0 |
.65 |
7.63 |
 |
| Perú |
13.0 |
.37 |
4.32 |
 |
| Colombia |
4.5* |
.13 |
1.50 |
 |
| Otros |
6.4 |
.18 |
2.12 |
 |
| Total América Latina y el Caribe |
301.3 |
8.52 |
100.0 |
* Incluye sólo las reservas comerciales a
31 de diciembre de 2003.
Fuente: EIA, IHS Energy 2003
COLOMBIA VA EN CAMINO
Colombia no es ajena a las transformaciones que en el mundo se están
presentando. La creciente demanda interna y las posibilidades de
exportar este energético a Centroamérica y Estados
Unidos la obligan a plantear alternativas que permitan dinamizar
el mercado y explotar el potencial de gas que hay por descubrir.
Los principales actores del mercado reconocen que, en el país,
el gas ha estado siempre en un segundo lugar después del
petróleo y que, al mejor ejemplo de las fábulas infantiles,
no ha dejado de ser la cenicienta de esta industria millonaria.
“Siempre he sentido que el gas ha estado en segundo plano
y hoy el mundo sólo habla del gas. Debemos darle pasaporte
de primera categoría y transarlo, porque definitivamente
el gas es el futuro”, les dijo el presidente de Ecopetrol
S.A, Isaac Yanovich, a expertos representantes de la industria y
del gobierno que se reunieron en el foro “el Futuro del Gas
Natural en Colombia”, que se llevó a cabo en Bogotá
en febrero pasado. Por su parte, el presidente de la British Petroleum
en Colombia, Felipe Posada, reconoce que “el mercado del gas
en Colombia es aún muy incipiente y se ha tenido que avanzar
mucho para allanar los terrenos comerciales y tarifarios”,
a fin de lograr concretar proyectos como el de la planta de tratamiento
de gas.
Precisamente, los expertos coincidieron en que Colombia debe consolidar
una política a largo plazo que defina el futuro de este energético,
abra puertas a la inversión privada y genere posibilidades
de negocios hacia otros países.
En ese sentido, representantes de las empresas petroleras esperan
que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) consolide las nuevas
formas de contratación para búsqueda de reservas y
plantean que los contratos que se firmen en adelante terminen hasta
cuando se agoten los campos. |