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MARCA
REGISTRADA
Una vez finalizado el proceso de escisión,
Ecopetrol S.A. quedó lista en el partidor petrolero de Colombia
para emprender grandes negocios como sociedad anónima. A
su haber tiene un gran potencial de activos, tanto en tierras como
en conocimiento geológico, que se propone capitalizar para
posicionar su nueva imagen empresarial y adicionar reservas.
Con unas reservas de 1.056 millones de barriles
de petróleo, una producción diaria de 307 mil barriles
de crudo y 288 millones de pies cúbicos de gas, dueña
de la operación en 90 campos y con activos en 22 campos exploratorios,
además de una infraestructura disponible y una inversión
sin precedentes en exploración para el presente año,
Ecopetrol enfrenta el reto de consolidar su posición como
compañía operadora eficiente. Si hubiera que medirla
en el ranking mundial de empresas petroleras por el volumen de sus
reservas y de producción de petróleo propia, Ecopetrol
se ubicaría hoy en día muy cerca del puesto 45 de
las 100 compañías petroleras más grandes en
el listado de la prestigiosa agencia Petroleum Inteligence Weekly.
Es decir, la colombiana estaría por encima de compañías
de reconocimiento mundial como la noruega Norsk Hydro, las americanas
Anadarko y Occidental o la canadiense Encana Corporation.
Y es que, desde este año, Ecopetrol S.A. se le mide al desafío
de consolidar su posición y tratar de luchar, de igual a
igual, con sus competidores en los ámbitos nacional e internacional
por la exploración y explotación del principal recurso
natural no renovable.
Con las manecillas del reloj que dieron la bienvenida al año
2004, también feneció el plazo de seis meses que tenía
Ecopetrol para definir con qué áreas del mapa de tierras
se quedaba y cuáles pasarían a la naciente Agencia
Nacional de Hidrocarburos.
La apuesta por demostrar que en su calidad de sociedad anónima
es capaz de salir adelante como lo hicieron sus homólogas
Petrobras, Statoil y otras compañías estatales que
fueron transformadas, hasta ahora comienza, y para ello todas sus
baterías se enfilarán en la búsqueda de nuevas
reservas y en maximizar el factor de recobro de sus campos de producción.
TRAS LA TIERRA PROMETIDA
Del inventario de activos a su cargo, la empresa ha enfocado su
estrategia inicial al aprovechamiento de los 22 bloques exploratorios
que posee de manera directa, tanto en la parte continental como
costa afuera, pues se trata de 6.343.000 hectáreas con un
potencial por explorar del orden de los 10.065 millones de barriles
de petróleo equivalente, que representan la cuarta parte
del potencial del país.
A
lo anterior, se debe sumar una vasta extensión de tierras,
de 1.734.000 hectáreas, en donde Ecopetrol explota hidrocarburos
tanto en operación directa como en asociación con
cerca de 20 compañías, y a la participación
que tiene en la exploración de otras 4.604.000 hectáreas
con más de 30 asociadas.
Dicho potencial geológico que tiene por delante va a estar
acompañado por el más estratégico portafolio
de inversión de los últimos años. Para ello,
sólo en la parte exploratoria cuenta con un presupuesto de
US$117 millones, la más alta cifra de los últimos
20 años.
Y con la consigna de no poner todos los huevos en la misma canasta,
la diversificación de las inversiones ya se ha comenzado
a ver: en campos maduros (sola o en asociación), en campos
pequeños (aprovechando una exitosa licitación hecha
sobre 13 campos a finales de 2003) y en la búsqueda de nuevos
yacimientos (insistiendo en estudios de prospección, en sísmica
y en nuevas perforaciones).
Sin embargo, el ejercicio de consolidar la estrategia apenas arranca.
“En este momento Ecopetrol aún juega un doble rol,
el de empresa que quiere ser competitiva y el de Estado, cuyas metas
y responsabilidades son distintas en cada caso particular”,
afirma Pedro Restrepo Pace, vicepresidente de Exploración.
Ello ha significado “anclarnos en nuestra realidad exploratoria”,
expone Restrepo, quien señala que este trabajo implica la
depuración del portafolio heredado por Ecopetrol, para identificar
claramente qué proyectos sirven y cuáles no; elaborar
los mapas de los corredores exploratorios —es decir, identificar
los trenes que pudieran tener acumulación de hidrocarburos—
y cruzar esta información con infraestructura cercana que
reduzca los costos operativos. Finalmente, definir las alianzas
estratégicas con compañías para salir a explorar
en las arenas internacionales.
Los anteriores pasos se conjugarán en la formulación
de la estrategia que le apunte a resolver el déficit de reservas
en el corto, mediano y largo plazo.
ESTRATEGIA EXPLORATORIA
EN EL CORTO PLAZO
-
Desarrollar y mejorar la recuperación
de reservas probadas, probables y posibles de campos activos.
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Buscar y madurar rápidamente oportu-nidades
exploratorias próximas a campos activos.
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Buscar oportunidades entre los contratos de
asociación activos.
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Buscar reservas (preferiblemente probadas no
desarrolladas) para adquisición.
-
Activar el Fondo de Exploración.
EN EL MEDIANO Y LARGO PLAZO
-
Buscar oportunidades exploratorias de mediano
y alto riesgo, focalizadas a los nuevos nichos exploratorios,
definidos sobre la base de los mapas de corredores ex-ploratorios
y las economías de base.
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Ejecutar los proyectos con socios para minimizar
el riesgo económico en la fase ex-ploratoria.
-
Explorar gas.
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