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GUANDO LLEGA A SUS 15
Desde su nacimiento, a Guando parecía
perseguirlo el síndrome de la Cenicienta: los comentarios
no le favorecían, muy pocos creían en su potencial
y no se le auguraba buen futuro.
Para completar, su nombre procedía del vocablo que los indígenas
utilizaban para referirse a un espanto.
Hoy en día, cuatro años después y con 82 pozos
perforados, Guando se ha convertido en el campo petrolero de mayor
crecimiento dentro de los existentes en el país.
De hecho, Guando se ha ganado un lugar de honor entre los cuatro
campos petroleros más importantes de Colombia al producir
actualmente un promedio de 27 mil barriles de aceite por día,
siendo superado ú nicamente por los gigantes encontrados
en la cuenca de los llanos Orientales:
Caño Limón (Arauca), Cusiana-Cupiagua (Casanare) y
Castilla (Meta).
Pero, ¿cómo se llegó a este resultado?, ¿
qué permitió pasar de unas reservas probadas inicialmente
estimadas en 34 millones de barriles, a contar con una alta probabilidad
de obtener un recobro cercano a los 95 millones de barriles al límite
económico del campo?, ¿qué ha posibilitado
que un yacimiento de baja energía brinde niveles de rendimiento
tan altos?
La respuesta a estas preguntas es una mezcla de buenas decisiones
por parte de las tres petroleras que suscribieron el contrato de
Asociación Boquerón (Ecopetrol, Nexen y Petrobras,
esta última operadora del campo) con un aporte importante
de gestión tecnológica.
De acuerdo con los entendidos, el factor que más ha contribuido
al éxito hasta el momento es la estrategia formulada en la
fase pre-comercial por los tres socios y su desarrollo implementado
a medida que se ha ido conociendo el yacimiento.
Y en este sentido, literalmente, es mucha el agua que ha corrido
desde la etapa temprana de desarrollo de este campo localizado en
inmediaciones de la turística población de Melgar
(Tolima).
Desde que se determinó con claridad que se requeriría
un proceso de recuperación secundaria, se intentó
madurar una estrategia óptima de desarrollo del campo, la
cual involucró además técnicas de estimulación
de pozos mediante fracturamientos hidráulicos y mejoramiento
en los sistemas de levantamiento. Todo este proceso ha conllevado
a una óptima respuesta del yacimiento.
A ‘FULL INJECTION’
Debido a que el yacimiento posee una presión anormalmente
baja, es decir que no es fácil que el petróleo acumulado
en el subsuelo fluya a la superficie, se han aplicado técnicas
de inyección periférica y por patrones, para mejorar
el proceso de extracción del crudo.
El proceso de inyección de agua se ha desarrollado de manera
gradual iniciando con 1.000 barriles de agua por día, hasta
alcanzar a la fecha 30 mil barriles de agua por día, los
cuales son tomados del río Sumapaz, construyendo para ello
un acueducto, el cual entró en funcionamiento el 2 de febrero
de 2003. Debido a las estrategias mencionadas, el factor de recobro
del campo se ha incrementado de un 10% a 24%

Para mediados del próximo año se estima incrementar
la inyección a 75 mil barriles de agua por día, nivel
que se mantendrá durante todo el proceso de explotación
del yacimiento.
De igual manera, se estima que las facilidades de producción
asociadas a los 82 pozos con los que se cuenta actualmente aumentarán
con las necesidades de agua por efecto de las conversiones de pozos
productores a inyectores.
El manejo de esos volúmenes de líquido no sería
posible sin una adecuada infraestructura. El gran número
de carrotanques que se requería hace un par de años
para transportar el petróleo dieron paso a un oleoducto que
agiliza y optimiza el proceso de transporte y posterior venta del
crudo.
El desarrollo del campo fue planteado inicialmente con un distanciamiento
de 250 metros entre pozos, pero en la actualidad se está
evaluando la posibilidad de reducir dicho espaciamiento a 145 metros.
El hecho de haber visualizado de una manera temprana el desarrollo
del campo ha permitido realizar economías de escala, ya que
el taladro perforador es de una tecnología tal que posibilita
ahorros en la operación.

Los resultados de estas estrategias de desarrollo no se han hecho
esperar: el campo Guando alcanzará sus primeros 15 millones
de barriles de petróleo de producción acumulada a
finales del presente año. Los profesionales del área
de Yacimientos de la Vicepresidencia de Producción de Ecopetrol
coinciden en que “hoy en día estamos viendo la cosecha
de haber tomado las decisiones más acertadas en el pasado”.
De acuerdo con los pronósticos de desarrollo, la producción
de Guando tenderá a estabilizarse entre 28 mil y 30 mil barriles
de petróleo por día durante un tiempo antes de iniciar
el gradual proceso de declinación.
Por todo ello, y considerando hasta ahora reservas aproximadas a
los 93 millones de barriles, este yacimiento seguirá dando
de qué hablar en lo que resta de esta década y buena
parte de la próxima.
Con el paso del tiempo, lo que ha quedado demostrado es que Guando
se ha ido convirtiendo en una de las estrellas operacionales dentro
de la amplia gama de proyectos desarrollados en Colombia en el nuevo
milenio. Y que, como en la famosa fábula de la niña
por la que muy pocos apostaban, Guando sí se parece a la
Cenicienta porque encontró la zapatilla que mejor le calzaba
y tiene su porvenir asegurado. |