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LO QUE VENDRÍA DESPUÉS
El éxito de Gibraltar 1 en términos exploratorios
era indiscutible. El pozo comprobó un sistema petrolífero
en el sector norte del Piedemonte llanero. La existencia del yacimiento
implicaba la sinergia entre la generación de hidrocarburos,
su migración y posterior entrampamiento en una roca de la
que era factible su extracción a tasas comercialmente atractivas.
Lo anterior en un área frontera entre las cuencas de los
Llanos Orientales y del Catatumbo, a decenas de kilómetros
de cualquier otra acumulación.
A pesar de los resultados, no faltaron los contradictores, los críticos,
los analistas. El equipo que trabajó en Gibraltar estuvo
durante este tiempo entre los actores menos locuaces. En lugar de
dar declaraciones, nos limitamos a responder lo que se nos preguntó
y a hacer nuestro trabajo en pos de demostrar el potencial del descubrimiento:
perforamos un segundo pozo y realizamos unas pruebas extensas de
producción. Ahora, cuando el tamaño de la acumulación
es mucho más que una expectativa, es el momento de explicar
lo que es Gibraltar y cómo ha sido su evolución. Y
para ello es preciso ubicar el proyecto dentro del contexto de lo
que es: un proyecto exploratorio. La evolución de Gibraltar
no es diferente a la de cualquier proyecto exploratorio exitoso:
una gran incertidumbre al comienzo, que se va reduciendo a medida
que se toman acciones exploratorias acertadas.
Las pruebas de Gibraltar 1 comprobaron la existencia de una acumulación
de al menos 970 pies de columna de gas condensado de bajo rendimiento
(aproximadamente 14 barriles de condensado por millón de
pies cúbicos de gas producido). Esto quiere decir, en plata
blanca, que en el subsuelo existe una especie de nube de gas, que
el salir a superficie produce una cantidad — limitada, si
se le compara con Cusiana o Cupiagua — de lluvia de petróleo.
Por encontrarse el pozo Gibraltar 1 en la cresta de la estructura,
el volumen de hidrocarburos que probó fue bajo. Cabe aclarar
que el hecho de que un pozo no pruebe un volumen alto depende sobre
todo de su posición en la estructura, y no implica que las
expectativas sobre el tamaño de la acumulación sean
necesariamente bajas. La incertidumbre era grande, dado que el pozo
no encontró el contacto agua-hidrocarburos, y permitía
postular varios escenarios:
- En el mejor de los casos se encontrarían hidrocarburos
más ricos en el flanco de la estructura, como sucede en
Cusiana, dejando lugar a la expectativa de producir mayores volúmenes
de petróleo en superficie por cada millón de pies
cúbicos de gas.
- En un caso menos optimista, pero igualmente prometedor, toda
la columna sería de gas, pero con un contacto agua-gas
muy profundo, lo que conllevaría a la producción
de volúmenes importantes de gas, y moderadas reservas de
petróleo.
- En el peor de los casos el contacto aguahidrocarburos estaría
muy cerca del pozo, con lo cual la acumulación difícilmente
llegaría a ser comercial. No obstante, había fuertes
indicios de que este último no sería el caso real.
Para orientar las acciones exploratorias subsiguientes era preciso
resolver la incertidumbre sobre la eventual variación en
el tipo de fluidos en la columna y, de ser posible, la posición
del contacto agua-hidrocarburos. Con este objetivo se perforó
el pozo Gibraltar 2, que avanzó por el flanco de la estructura
sin encontrar el contacto con el nivel de agua libre, aumentando
el espesor de la columna probada, de 970 pies, a por lo menos 2.138
pies. El pozo comprobó que no hay hidrocarburos más
ricos en la columna, con lo cual se reafirmó la tesis de
que todo el yacimiento es de gas condensado de rendimiento bajo.
Esto implica que no se puede producir el petróleo sin el
gas, por lo cual es preciso establecer estrategias de comercialización
para ese gas. El éxito de la gestión exploratoria,
sin embargo, no se limita a probar la existencia de hidrocarburos
de cierto tipo en una trampa. También debe involucrar dos
factores muy importantes:
- Comprobar si existe o no un volumen de hidrocarburos recuperables
que sobrepase el límite comercial del proyecto.
- Incorporar con la mayor brevedad tales volúmenes a los
inventarios de recursos o reservas de la compañía,
con el fin de que se conviertan en un activo real.
Persiguiendo estos objetivos realizamos las pruebas extensas de
producción. Estas pruebas permiten determinar con un mayor
grado de certidumbre el volumen de hidrocarburos recuperables del
yacimiento. El tamaño de la acumulación se determina
a partir de la disminución de presión que experimenta
el yacimiento después de producir volúmenes sustanciales
de hidrocarburos.
El proceso es similar al monitoreo que hace la enfermera a la presión
en el tanque de oxígeno de un paciente que depende de él
para respirar. Con base en esa presión, la enfermera determina
cuánto oxígeno queda en el tanque y cuándo
hay que cambiarlo por uno nuevo.
En el caso de Gibraltar, la caída de presión en el
yacimiento fue leve, a pesar de que durante los seis meses de pruebas
Ecopetrol extrajo más de cinco gigapiés cúbicos
de gas y alrededor de 67 mil barriles de petróleo. Esto significa
que el tamaño del “tanque” es muy grande. Los
resultados preliminares de los análisis de comercialidad
indican que el campo es comercialmente viable, dados los volúmenes
de hidrocarburos probados durante las pruebas extensas y la alta
productividad de los pozos. Entre las posibles alternativas de comercialización
que están siendo estudiadas se encuentran:
- La construcción de un gasoducto hasta la red troncal
de gasoductos del país.
- La construcción de una planta termoeléctrica que
genere energía a partir del gas de Gibraltar.
- La construcción de un gasoducto hasta otro punto de comercialización.
En cualquiera de estos escenarios el petróleo producido
se transportaría a través del oleoducto Caño
Limón-Coveñas, tal como se hizo durante las pruebas
extensas.
Y ¿QUÉ ES GIBRALTAR?

Gibraltar es un yacimiento de gas condensado del
que —con un 90% de certidumbre— se espera recuperar
al menos 630 mil millones de pies cúbicos de gas (630 GPCS)
y 15 millones de barriles de petróleo (15 MBLS), de acuerdo
con los resultados de las pruebas.
Gibraltar es el yacimiento pionero en un área frontera, nunca
antes explorada, en el sector norte del Piedemonte llanero, entre
las cuencas de los Llanos Orientales y del Catatumbo. El descubrimiento
abrió el camino para explorar una serie de posibilidades
adicionales en el bloque Sirirí y en el aledaño bloque
Catleya.
Gibraltar es además el descubrimiento más importante
de la operación directa de Ecopetrol en una década
que pasará a la historia como una perla negra, por el bajo
énfasis que el país le dedicó a la actividad
de exploración. El último descubrimiento comercial
que tuvo Ecopetrol fue el de Gaván 1, en 1994, que fue comercialmente
viable gracias a su cercanía con el campo Apiay.
Gibraltar es un ejemplo de excelencia y de buena gestión
exploratoria, y un orgullo para quienes tuvimos el honor y la suerte
de liderar o conformar un equipo técnico de alto rendimiento
que sacó adelante un proyecto en el que pocos creyeron. Es
un éxito para toda la organización, tanto de quienes
han tomado las decisiones, como de quienes las han ejecutado, y
en general de todos los que nos han acompañado. |