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Carta Petrolera
EDICIÓN 110 octubre - noviembre


 



OTRA RONDA

Al frente, una extensa llanura de miles de kilómetros en donde se funden los distintos matices del verde con el azul del cielo. Atrás, las montañas que comienzan a levantarse de manera arrítmica sobre el piedemonte llanero.
Dos paisajes distintos y una misma geografía sobre la cual reposa, bajo tierra, una de las zonas más prospectivas de Colombia en materia de petróleo.
Es el departamento del Casanare, región en donde el coleo, el arpa y el joropo son emblemas de una cultura que desde finales de los ochenta comenzó a vislumbrar el apogeo de la industria del petróleo.
Pero más allá de ser cuna de los gigantes Cusiana y Cupiagua, que han merecido los honores de un país cuyos ingresos se ven marcados por los dividendos de sus reservas, este departamento alberga también una serie de pequeños campos que quedarían en el anonimato de no ser porque la sumatoria de sus volúmenes, aunque reducidos, contribuye hoy a que el país sea autosuficiente al menos hasta 2009.
Rancho Hermoso, localizado a unos 70 kilómetros al suroriente de Yopal, es uno de los ejemplos de cómo la industria nacional puede convertir una serie de pozos cerrados durante años en un próspero negocio Los 3.450 barriles de petróleo por día de alta calidad que se producen, y que ha llegado a picos de 6 mil barriles por día, lo muestran como un caso exitoso dentro de la serie de campos descubiertos no desarrollados e inactivos que Ecopetrol tenía en su portafolio y que decidió sacarlos al mercado para brindar mayores oportunidades a la pequeña industria, ávida de aumentar su participación en el negocio petrolero.
Lo anterior se suma a los resultados del primer proceso de campos descubiertos no desarrollados e inactivos (CDND/I) que ofertó Ecopetrol en diciembre y que hoy arrojan producciones en cinco proyectos (Chenche, Entrerríos, La Punta, Pavas y La Rompida) de los 13 adjudicados.
Esta experiencia llevó nuevamente a la empresa a iniciar otra convocatoria que contempla 13 campos y cuyas reglas de juego variaron un poco con el fin de hacer más participativo el proceso.


VUELVE Y JUEGA

Con el interés expresado por más de 70 compañías provenientes de Colombia, Estados Unidos, Dinamarca, Japón, Venezuela y México, Ecopetrol lanzó el pasado 11 de noviembre su segunda ronda de campos menores, localizados en las cuencas de los Valles del Magdalena Medio, Superior e Inferior, así como en la del Catatumbo.
Estructurar esta oferta implicó a Ecopetrol y la Agencia Nacional de Hidrocarburos elaborar el marco general que define las reglas y condiciones bajo las cuales Ecopetrol administrará sus campos.
Se estima que los 13 campos definidos para la segunda ronda demandarán inversiones que oscilarían entre los US$300 mil y los US$2 millones, ajustadas a los portafolios de pequeñas compañías petroleras.
En esta oportunidad el proceso tiene como énfasis la democratización de los proyectos, lo cual significa que se tendrá un máximo de campos a adjudicar por compañía, excepto en los casos en que solo haya una oferta por un proyecto. En el proceso pasado una sola firma logró cinco áreas de las 13 ofertadas.



La adjudicación se hará a la propuesta que mayor participación en la producción le ofrezca a Ecopetrol, después de descontadas las regalías. En este caso, para aquellos campos clasificados como descubiertos no desarrollados por parte del Ministerio de Minas y Energía, se les aplica el esquema de regalías variables, con un piso del 8% para producciones menores o iguales a 5 mil barriles promedio día.
Al igual que en el primer proceso, a toda la información de los 13 campos (las condiciones generales y específicas, carta de intención de participación y la minuta del contrato) se puede acceder de manera virtual, ingresando a la página web de Ecopetrol.
Los datarooms y la información técnica son suministrados por la Agencia Nacional de Hidrocarburos. Las propuestas deberán ser presentadas a Ecopetrol el 20 de enero, fecha en la que se tendrán los nombres de las firmas a las cuales se adjudicarán los campos.


EL CASO RANCHO HERMOSO

Llegar a Rancho Hermoso tomó cerca de hora y media por la vía que de Yopal conduce a Aguazul y Tauramena. Los primeros 40 kilómetros por una vía pavimentada y los siguientes por una ruta en regulares condiciones, dados los efectos del invierno, que en esta región del país puede durar hasta ocho meses en el año.
Sin embargo, entrada la mañana el sol hizo sentir sus destellos iluminando un paisaje de llanura verde, resultado de los pastizales para la alimentación de ganado.
A lado y lado de la vía, cientos de cabezas de ganado pastaban y otro poco eran “arreadas” por recios hombres de cara ancha, picando sus caballos a pie limpio, como es la costumbre llanera.
De cuando en cuando, el vuelo de manadas de corocoras, aves típicas llaneras, agitaban la tranquilidad de la atmósfera y rompían, con el color naranja encendido, la monotonía de los pastizales, muchos de ellos anegados por las lluvias que desbordan las distintas quebradas.
El campo Rancho Hermoso hace alusión a su nombre. En tan solo cinco hectáreas se encuentran las instalaciones en donde se producen y tratan 3.450 barriles por día de un crudo de excelente calidad (36 grados API).
Operado por la Unión Temporal Rancho Hermoso, este campo volvió a la vida en mayo de 2000 con una producción inicial de 600 barriles por día, proveniente de los pozos Rancho Hermoso 1 y 2, luego de que Ecopetrol los adjudicara bajo el sistema de operación de contrato de servicio de producción con riesgo.
Estos pozos fueron perforados por Ecopetrol hacia 1986 y estuvieron cerrados por 14 años, ya que el tamaño de sus reservas, 4,3 millones de barriles (Mbls), no era lo suficientemente atractivo para construir facilidades de operación, debido a que no existía infraestructura de transporte para evacuación de crudo en el área.


RENTABILIDAD A TODA PRUEBA

Una vez adjudicado el campo, la Unión Temporal reabrió los dos pozos perforados y construyó las facilidades con los equipos desmantelados de la estación Guacamayo, distante 300 kilómetros.
Tres tanques de almacenamiento de crudo de 2 mil barriles cada uno, dos separados trifásicos verticales, un oil skimmer, tuberías y bombas eléctricas fueron trasladados allí y se sumaron a los dos nuevos tanques adquiridos, así como a otros equipos que hoy en día hacen parte de la estación, comenta Guillermo Borrero, uno de los operarios del campo.
Durante los dos primeros años los pozos produjeron en promedio 2 mil barriles por día, con cero corte de agua. En 2003 se perforó Rancho Hermoso 3, lo que permitió alcanzar una producción diaria de 6 mil barriles por día a comienzos de 2004.


Debido a que la producción de agua se incrementó a 62%, nivel que limita los permisos de Corporinoquia para su tratamiento y posterior vertimiento al río Canacabare, fue necesario reducir la capacidad de producción de los pozos.
No obstante, se estima que a finales de 2004 nuevamente se incremente la velocidad de succión de las bombas electrosumergibles, para producir 6 mil barriles por día a finales de este año.
Este crudo de alta calidad es conducido diariamente hasta la estación La Gloria Norte, de Perenco, a través de carrotanques, para luego enviarse hasta la estación Chichimene, de Ecopetrol, en donde sirve de diluyente para el crudo Castilla.
Un poco más de cuatro años después de iniciar operaciones se han producido cerca de 4 millones de barriles y se han elevado sus reservas en 51%, al pasar de 4,3 Mbls a 6,5 Mbls, lo que hace de este campo un negocio rentable.

 

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