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OTRA RONDA
Al frente, una extensa llanura de
miles de kilómetros en donde se funden los distintos matices
del verde con el azul del cielo. Atrás, las montañas
que comienzan a levantarse de manera arrítmica sobre el piedemonte
llanero.
Dos paisajes distintos y una misma geografía sobre la cual
reposa, bajo tierra, una de las zonas más prospectivas de
Colombia en materia de petróleo.
Es el departamento del Casanare, región en donde el coleo,
el arpa y el joropo son emblemas de una cultura que desde finales
de los ochenta comenzó a vislumbrar el apogeo de la industria
del petróleo.
Pero más allá de ser cuna de los gigantes Cusiana
y Cupiagua, que han merecido los honores de un país cuyos
ingresos se ven marcados por los dividendos de sus reservas, este
departamento alberga también una serie de pequeños
campos que quedarían en el anonimato de no ser porque la
sumatoria de sus volúmenes, aunque reducidos, contribuye
hoy a que el país sea autosuficiente al menos hasta 2009.
Rancho Hermoso, localizado a unos 70 kilómetros al suroriente
de Yopal, es uno de los ejemplos de cómo la industria nacional
puede convertir una serie de pozos cerrados durante años
en un próspero negocio Los 3.450 barriles de petróleo
por día de alta calidad que se producen, y que ha llegado
a picos de 6 mil barriles por día, lo muestran como un caso
exitoso dentro de la serie de campos descubiertos no desarrollados
e inactivos que Ecopetrol tenía en su portafolio y que decidió
sacarlos al mercado para brindar mayores oportunidades a la pequeña
industria, ávida de aumentar su participación en el
negocio petrolero.
Lo anterior se suma a los resultados del primer proceso de campos
descubiertos no desarrollados e inactivos (CDND/I) que ofertó
Ecopetrol en diciembre y que hoy arrojan producciones en cinco proyectos
(Chenche, Entrerríos, La Punta, Pavas y La Rompida) de los
13 adjudicados.
Esta experiencia llevó nuevamente a la empresa a iniciar
otra convocatoria que contempla 13 campos y cuyas reglas de juego
variaron un poco con el fin de hacer más participativo el
proceso.
VUELVE Y JUEGA
Con el interés expresado por más de 70 compañías
provenientes de Colombia, Estados Unidos, Dinamarca, Japón,
Venezuela y México, Ecopetrol lanzó el pasado 11 de
noviembre su segunda ronda de campos menores, localizados en las
cuencas de los Valles del Magdalena Medio, Superior e Inferior,
así como en la del Catatumbo.
Estructurar esta oferta implicó a Ecopetrol y la Agencia
Nacional de Hidrocarburos elaborar el marco general que define las
reglas y condiciones bajo las cuales Ecopetrol administrará
sus campos.
Se estima que los 13 campos definidos para la segunda ronda demandarán
inversiones que oscilarían entre los US$300 mil y los US$2
millones, ajustadas a los portafolios de pequeñas compañías
petroleras.
En esta oportunidad el proceso tiene como énfasis la democratización
de los proyectos, lo cual significa que se tendrá un máximo
de campos a adjudicar por compañía, excepto en los
casos en que solo haya una oferta por un proyecto. En el proceso
pasado una sola firma logró cinco áreas de las 13
ofertadas.

La adjudicación se hará a la propuesta que mayor participación
en la producción le ofrezca a Ecopetrol, después de
descontadas las regalías. En este caso, para aquellos campos
clasificados como descubiertos no desarrollados por parte del Ministerio
de Minas y Energía, se les aplica el esquema de regalías
variables, con un piso del 8% para producciones menores o iguales
a 5 mil barriles promedio día.
Al igual que en el primer proceso, a toda la información
de los 13 campos (las condiciones generales y específicas,
carta de intención de participación y la minuta del
contrato) se puede acceder de manera virtual, ingresando a la página
web de Ecopetrol.
Los datarooms y la información técnica son suministrados
por la Agencia Nacional de Hidrocarburos. Las propuestas deberán
ser presentadas a Ecopetrol el 20 de enero, fecha en la que se tendrán
los nombres de las firmas a las cuales se adjudicarán los
campos.
EL CASO RANCHO HERMOSO
Llegar a Rancho Hermoso tomó cerca de hora y media por la
vía que de Yopal conduce a Aguazul y Tauramena. Los primeros
40 kilómetros por una vía pavimentada y los siguientes
por una ruta en regulares condiciones, dados los efectos del invierno,
que en esta región del país puede durar hasta ocho
meses en el año.
Sin embargo, entrada la mañana el sol hizo sentir sus destellos
iluminando un paisaje de llanura verde, resultado de los pastizales
para la alimentación de ganado.
A lado y lado de la vía, cientos de cabezas de ganado pastaban
y otro poco eran “arreadas” por recios hombres de cara
ancha, picando sus caballos a pie limpio, como es la costumbre llanera.
De cuando en cuando, el vuelo de manadas de corocoras, aves típicas
llaneras, agitaban la tranquilidad de la atmósfera y rompían,
con el color naranja encendido, la monotonía de los pastizales,
muchos de ellos anegados por las lluvias que desbordan las distintas
quebradas.
El campo Rancho Hermoso hace alusión a su nombre. En tan
solo cinco hectáreas se encuentran las instalaciones en donde
se producen y tratan 3.450 barriles por día de un crudo de
excelente calidad (36 grados API).
Operado por la Unión Temporal Rancho Hermoso, este campo
volvió a la vida en mayo de 2000 con una producción
inicial de 600 barriles por día, proveniente de los pozos
Rancho Hermoso 1 y 2, luego de que Ecopetrol los adjudicara bajo
el sistema de operación de contrato de servicio de producción
con riesgo.
Estos pozos fueron perforados por Ecopetrol hacia 1986 y estuvieron
cerrados por 14 años, ya que el tamaño de sus reservas,
4,3 millones de barriles (Mbls), no era lo suficientemente atractivo
para construir facilidades de operación, debido a que no
existía infraestructura de transporte para evacuación
de crudo en el área.
RENTABILIDAD A TODA PRUEBA
Una vez adjudicado el campo, la Unión Temporal reabrió
los dos pozos perforados y construyó las facilidades con
los equipos desmantelados de la estación Guacamayo, distante
300 kilómetros.
Tres tanques de almacenamiento de crudo de 2 mil barriles cada uno,
dos separados trifásicos verticales, un oil skimmer, tuberías
y bombas eléctricas fueron trasladados allí y se sumaron
a los dos nuevos tanques adquiridos, así como a otros equipos
que hoy en día hacen parte de la estación, comenta
Guillermo Borrero, uno de los operarios del campo.
Durante los dos primeros años los pozos produjeron en promedio
2 mil barriles por día, con cero corte de agua. En 2003 se
perforó Rancho Hermoso 3, lo que permitió alcanzar
una producción diaria de 6 mil barriles por día a
comienzos de 2004.
Debido a que la producción de agua se incrementó a
62%, nivel que limita los permisos de Corporinoquia para su tratamiento
y posterior vertimiento al río Canacabare, fue necesario
reducir la capacidad de producción de los pozos.
No obstante, se estima que a finales de 2004 nuevamente se incremente
la velocidad de succión de las bombas electrosumergibles,
para producir 6 mil barriles por día a finales de este año.
Este crudo de alta calidad es conducido diariamente hasta la estación
La Gloria Norte, de Perenco, a través de carrotanques, para
luego enviarse hasta la estación Chichimene, de Ecopetrol,
en donde sirve de diluyente para el crudo Castilla.
Un poco más de cuatro años después de iniciar
operaciones se han producido cerca de 4 millones de barriles y se
han elevado sus reservas en 51%, al pasar de 4,3 Mbls a 6,5 Mbls,
lo que hace de este campo un negocio rentable. |